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La edad de oro de los vikingos

Durante casi tres siglos saquearon y mataron allí por donde pasaron sus naves. También llevaron el comercio a Oriente y descubrieron costas desconocidas. Fue Harald Diente Azul, uno de sus caudillos, quien cambió el rumbo de la historia de los vikingos con un solo gesto: su propio bautismo.

En torno al año 960 de nuestra era, en algún lugar de lo que hoy es Dinamarca, un guerrero vikingo llamado Harald Blåtand (Harald Diente Azul) recibió en su corte a un eclesiástico procedente del sur, enviado por el pueblo germánico para cristianizar a las gentes del norte pagano. Aquel fue un encuentro de consecuencias trascendentales. En el banquete celebrado con tal motivo, el rey y el monje Poppo discutieron sobre quién tenía más poder, si el dios de los cristianos o los dioses de los vikingos. 

Poppo, llegado probablemente de Wurzburgo, viajaba por aquellas tierras para anunciar la palabra de Cristo. Pero al escéptico caudillo no le bastaba el mensaje de la Biblia. «¡Dame una prueba!», exigió. El monje asió entonces un hierro al rojo vivo, un sistema muy extendido en la Edad Media para determinar la verdad ante un tribunal de justicia. Y cuentan las crónicas que, cuando Poppo retiró la mano del metal candente, no había sufrido daño alguno. ¡Una señal de Dios! No hizo falta nada más para convertir a Harald.
Su bautizo, celebrado el año 965, inauguró una nueva era para Harald Diente Azul y para los vikingos, e inició su integración definitiva en la Europa medieval.

«Harald Diente Azul era un visionario –dice Jörn Staecker, arqueólogo de la Universidad de Tubinga y experto en cultura vikinga–. Sus políticas transformaron Escandinavia para siempre y sentaron las bases de las monarquías nórdicas tal y como hoy las conocemos.»

¿Un dirigente de tal talla precisamente entre los vikingos? Probablemente no haya en toda la historia de Europa un pueblo con peor reputación que ellos. Saquearon a placer, mataron y sembraron el terror a su paso, desde el mar del Norte hasta el Mediterráneo. Durante casi tres siglos, buena parte del continente vivió bajo la amenaza de sus temidas incursiones.

Su irrupción en el escenario altomedieval europeo tuvo lugar a principios del verano de 793, con el ataque al prestigioso monasterio de Lindisfarne, en la costa oriental de Inglaterra.
«El octavo día del mes de junio la ira de los paganos destruyó la iglesia de Dios de Lindisfarne con latrocinio y matanza», dice la Crónica Anglosajona acerca del asalto a aquel centro espiritual del reino de Northumbria, uno de los más importantes de la cristiandad celta. Aquel día se divisaron en el mar unos barcos raudos y ligeros cuyo aspecto delataba un origen extranjero. Poco antes de llegar a la costa, sus tripulantes arriaron las velas cuadras, saltaron a tierra y se lanzaron al ataque con hachas, lanzas y espadas. 

Nadie iba a cortarles el paso en aquella indefensa fortaleza de la fe. En cuestión de unas pocas horas los atacantes, que habían atravesado el mar del Norte procedentes de Dinamarca o de Noruega, habían matado a la mayoría de los monjes de Lindisfarne. A los supervivientes los embarcaron en calidad de prisioneros; los esclavos siempre reportaban un buen dinero. Los vikingos profanaron los altares, arramblaron con el oro y las joyas y luego se fueron por donde habían venido. «En el templo de Dios hollaron los cuerpos de los santos como quien pisa excrementos en el camino», se lamentaba Alcuino de York, consejero inglés de Carlomagno.

«Salir a la vikinga» es como se llamó a aquellas incursiones, que el arqueólogo danés Ole Crumlin-Pedersen ha descrito como un «choque de civilizaciones»: para los antiguos escandinavos, que rendían culto a Odín y Thor, los preceptos y las prohibiciones de los cristianos no tenían la más mínima importancia. En el año 841 los víkingr, como se les conocía en nórdico antiguo (posiblemente a partir de la voz vík, que significa «bahía», o wik, «mercado»), atacaron la ciudad de Ruán, en el norte de Francia; cuatro años más tarde saquearon Hamburgo. Luego París, York, Dublín, Londres. 

Dorestad, un importante núcleo comercial situado en lo que hoy son los Países Bajos, era atacada prácticamente cada año. Se establecieron puestos de vigilancia a lo largo de los ríos más importantes y del litoral, pero no ofrecían protección alguna frente al fuego y la muerte que venían del norte. Una y otra vez los vikingos atacaron los desprotegidos monasterios francos, un botín fácil con el que recompensar a los suyos y hacer ofrendas a los dioses. Y entonces llegó Harald Diente Azul y la cristianización de su gente. En unas pocas décadas todas las señas de identidad del orgulloso pueblo vikingo sufrieron un cambio profundo. 

¿Quién fue aquel personaje que cambió el devenir de su pueblo? ¿Cómo era el universo que gobernaba? ¿Cómo consolidó su poder? ¿Cuál es su legado?

Quienes estudian la historia de este visionario rey de los daneses se basan sobre todo en los resultados de la in­vestigación arqueológica. Las crónicas escritas de la época salieron en su inmensa mayoría de la pluma de los monjes evangelizadores, que por lo general son, al igual que las sagas recogidas más de dos siglos después, poco rigurosas, tendenciosas y a veces inverosímiles. «Cronistas como Adán de Bremen, canónigo alemán del siglo XI, siempre presentaban a las comunidades paganas como rudas y brutales para mayor gloria de su propia labor», dice Staecker. Por eso es crucial una interpretación científica a la hora de reconstruir el mundo que Harald Diente Azul revolucionó.
En los albores de la Edad Media Europa estaba en plena transformación. Roma no solamente había legado al continente sus ciudades, sus calzadas y su cultura, sino también el cristianismo como religión dominante en la mayoría de su territorio. En la segunda mitad del primer milenio, la nueva fe echó raíces y se fue consolidando progresivamente en el corazón del Occidente europeo. Con su bautizo en Reims en el año 498, Clodoveo, rey de los francos, dio el pistoletazo de salida al proceso de cristianización. Los monjes se lanzaron a anunciar la palabra de Dios. Trescientos años más tarde Carlomagno estaba al frente de una Europa cristiana y unida por vez primera, desde el mar del Norte hasta el Mediterráneo y desde Normandía hasta el sur de Italia. En el año 804 integró también en su imperio a los sajones del Elba. Su ámbito de influencia llegaba hasta la Danevirke, la muralla fronteriza de los vikingos. Este era el escenario cuando en 962 Otón I se puso al frente del Sacro Imperio Romano Germánico. El complejo de mu­­rallas que se erguía cerca de la actual ciudad de Schleswig (hoy en territorio alemán) separaba la Europa cristiana del territorio pagano, donde por entonces gobernaba Harald Diente Azul.
Más allá de la Danevirke se extendía un paisaje duro e inhóspito. Jutlandia era una gran llanura surcada de ríos y pantanos. Hacia el norte, la península Escandinava, una sucesión infinita de bosques y lagos. En las cordilleras yermas y a lo largo del recortado litoral de la actual Noruega el transporte de mercancías era especialmente complicado. El único suelo fértil era el de los valles angostos y las zonas ribereñas. Gran parte de la población vivía en condiciones deplorables bajo el yugo de jefes locales. 

Las incursiones y la rapiña mejoraban un poco aquellas condiciones, pero para lo que siempre servían era para reportar fama y honor. Desde los fiordos del mar de Noruega hasta las islas del Báltico los vikingos compartían una lengua común y similares creencias religiosas. Eran guerreros valientes y unos ingenieros náuticos excepcionales. También grandes navegantes y hábiles comerciantes. 

En una época en la que apenas existía una vaga idea de la morfología de Europa, y no digamos de otras partes del mundo, los vikingos recorrieron el Norveg –el «camino hacia el norte»– hasta el Ártico, surcaron el océano Atlántico hasta Groenlandia y fueron los primeros europeos que pisaron América al arribar a las costas de Terranova en el año 1000. Colonizaron Islandia y otras islas del Atlántico Norte. Llegaron al Mediterráneo franqueando con sus naves el estrecho de Gibraltar y navegaron los ríos de Rusia hasta el mar Negro. Comerciaron con Samarcanda, en el actual Uzbekistán, un punto estratégico de la Ruta de la Seda, que llegaba hasta China.
Sus métodos de construcción naval derivaban de una antigua tradición nórdica, aunque la vela fue importada de las culturas del sur de Europa. Recorrían grandes distancias orientándose por el sol y el oleaje, el vuelo de las aves y sus propios puntos de referencia. Los restos reconstruidos del Roskilde 6 (que con sus 37 metros de eslora es la mayor nave vikinga localizada hasta la fecha) pueden admirarse, junto con otras cuatro embarcaciones de la misma época, en el Museo de Barcos Vikingos de Roskilde, en la isla danesa de Sjælland. A finales del siglo viii los vikingos fundaron en el extremo del Schlei, un brazo de mar o estrecho entrante del Báltico de 42 kilómetros de lon­gitud en la parte meridional de la península de Jutlandia, un puerto comercial al que llamaron Haithabu, que en traducción libre significa «el asentamiento del brezal». 

La elección del lugar no podía ser mejor: las mercancías destinadas al mar del Norte solo debían recorrer por tierra 18 kilómetros hasta llegar al río Treene, donde se embarcaban rumbo a la costa occidental. Así se evitaba dar un largo rodeo por los estrechos del Kattegat y Skagerrak o por el Limfjord del norte de Jutlandia, en una época y unas regiones en las que no había red viaria ni existía el canal de Kiel. Haithabu se convirtió en el principal centro logístico del comercio a larga distancia. Aquel asentamiento pasó a la historia hace mucho tiempo, pero un museo local recuerda hoy su glorioso pasado. 

En él se exhibe una maqueta que muestra cómo estaba construido. Los barcos mercantes se estibaban y desestibaban en veintitantos amarraderos que se adentraban hasta 50 metros en el mar (véase la ilustración de las páginas 44-45). Los arqueólogos también han localizado en Haithabu los restos de un buque de guerra construido hacia el año 985, el llamado Pecio 1. De 31 metros de eslora, veloz y de una elegancia excepcional, bien pudo ser la embarcación con la que Harald Diente Azul y posteriormente su hijo Svend Barba Partida visitaban sus dominios meridionales.
Edificios bajos y macizos se alzaban a lo largo de unas callejuelas que convergían perpendiculares a una vía principal, pavimentada con tablones y que discurría paralelamente a la orilla. Esos edificios acogían la actividad de fundidores, orfebres, torneros y tejedores. Las investigaciones revelan que la ciudad creció con rapidez hasta llegar a ocupar una superficie equivalente a 36 campos de fútbol. 

Es posible que albergase una población de hasta 1.500 habitantes. Cargamentos de madera, colmillo de morsa, esteatita, cuero y pieles procedentes del norte se trocaban en el mismo muelle por tejidos, vidrio, joyas, seda, especias y plata de Oriente que llegaban al Schlei a través de intermediarios rusos. Muchas materias primas pasaban directamente a los talleres artesanos del lugar. 

«Era una población ruidosa, y probablemente fétida por las aguas residuales», dice Ute Drews, directora del museo. Pronto Haithabu atrajo también a misioneros. A partir de 850, aproximadamente, la población contó con un templo cristiano, tal vez algo alejado de la zona mercantil y que hacía también las veces de lugar de encuentro para viajeros.
Los vikingos fueron tolerantes con los foraste­ros y permitieron en sus dominios la labor evangelizadora de los monjes cristianos. Pero en las largas veladas invernales los escaldos (sus poetas y cantores) entonaban composiciones que hablaban de gigantes y de dioses, entre los que desco­llaba Odín con su corcel de ocho patas, Sleipnir. Y de la tierra de Midgard, el mundo de los hombres (en la que se basó Tolkien para idear la Tierra Media de El Señor de los Anillos); del reino de Asgard, el hogar de los dioses, y de Utgard, donde residen las fuerzas de la oscuridad.
Sus cantos también hacían referencia al Valhalla, donde se reunían los bravos guerreros caídos en combate, y al Hel, el reino de los muertos. Los difuntos más nobles navegaban hasta su destino en espléndidos barcos, como los que fueron hallados en los túmulos funerarios de Gokstad y Oseberg, cerca de Oslo. Otros viajaban en barcos simbólicos, representados con alineaciones de piedras sobre las tumbas, como las que se pueden ver en la necrópolis de Lindholm Høje, cerca del Limfjord danés: un paisaje onírico, toda una flota naval varada y petrificada.

La fe en el otro mundo y la idea cristiana de la salvación eran ajenas a los vikingos. A ellos no les preocupaba la inmortalidad del alma, sino forjarse una fama perdurable. «Que uno hubiese sido una buena o una mala persona en su paso por la vida no tenía importancia. Sí la tenía el que se hubiese forjado una buena reputación y que se siguiese hablando de él tras su muerte», explica el filólogo y germanista austríaco Rudolf Simek, de la Universidad de Bonn. Los funerales eran por tanto un gran acontecimiento que dejaba una huella profunda y duradera. Los vivos jamás olvidaban aquello que el difunto se llevaba consigo en el barco de los muertos; y los muertos permanecían por siempre en el recuerdo.

Harald diente azul nació y se crió en este universo de creencias fabulosas, aunque su sociedad ya había empezado a abrir las puertas a la nueva religión que poco a poco se infiltraba en el imaginario pagano. Los vikingos estaban dispuestos a aceptar a Cristo si este les prometía más ventajas que las viejas deidades. O si Odín y Thor los dejaban en la estacada.

Gorm, su padre, se había impuesto a caudillos rivales, y a mediados del siglo X había fundado en la Jutlandia central, a unos 150 kilómetros al norte de Haithabu, una monarquía centralizada en la que por primera vez el poder era hereditario. Todo apunta a que Gorm y su hijo reinaron juntos desde el año 936 durante unas dos décadas.
Harald rondaría los 18 años cuando en un en­­cuentro con Unni, el arzobispo de Hamburgo-

Bremen, conoció el cristianismo. Gorm no veía aquella religión con buenos ojos, pero según las crónicas su hijo era bastante más receptivo y, de hecho, permitió a Unni celebrar misa. Probablemente porque también percibía en su justa medida la amenaza que venía del sur: Otón I, el emperador cristiano del Sacro Imperio Romano Germánico, estaba resuelto a propagar la palabra de Jesús entre los paganos, por la fuerza si era necesario, y no solamente por convicción personal, sino también porque ello le garantizaría influencia política y económica.

Se ignora qué aspecto tenía Harald Diente Azul. No existen más imágenes suyas que las planchas de oro de la iglesia de Tamdrup, en Jutlandia, que lo representan recibiendo el bautismo de manos del monje Poppo. Tampoco está claro de dónde procede su sobrenombre. Es posible que tuviese una pieza dental necrosada y ennegrecida, o que se limase y colorease la dentadura, como se estilaba por entonces.
Bajo el reinado de Diente Azul las incursiones danesas no cesaron. Como era habitual, el soberano viajaba por su reino para hacer demostraciones de poder y ganarse a los jefes locales. Es seguro que tenía contactos en el extranjero. Contrajo matrimonio con una eslava oriunda de la costa báltica. Por lo que parece también estaba familiarizado –bien de primera mano, bien por descripciones de sus enviados– con los suntuosos palacios imperiales de Ingelheim y Paderborn, con la catedral de Aquisgrán y otras sedes episcopales, y tal vez aspirase a llevar un estilo de vida similar al del civilizado sur.
Como otros reyes europeos de la alta Edad Media, el monarca vikingo sabía que la Iglesia podía ayudarlo a consolidar y ampliar su poder. Según la concepción cristiana del poder político, el soberano lo era por la gracia de Dios: en calidad de representante divino en la tierra. «El cristianismo se conocía en Escandinavia desde hacía tiempo, pero fue entonces cuando lo adoptaron las élites políticas», explica Mads Kähler Holst, arqueólogo de la Universidad de Aarhus, cuyas aportaciones al estudio de la corte de Harald Diente Azul en Jelling, símbolo de esa nueva era, han sido determinantes.

elling es hoy un apacible pueblo situado cerca de la ciudad de Vejle, en la Jutlandia central. Cuando uno se aproxi­ma al centro urbano, enseguida se hacen visibles dos colinas y, en medio de ambas, una iglesia blanca con dos grandes piedras rúnicas frente a la fachada sur. Junto a este emplazamien­to hay un cementerio cristiano. Un poco más allá se ven las columnas blancas dispuestas en forma de rombo que delimitan un gran espacio en la parte norte de Jelling y lo separan del resto de la población. Se levantaron en 2013 para señalar el lugar exacto en el que una empalizada marcó en otro tiempo el límite de la corte real de Harald Diente Azul. Esta ubicación no había sido fruto del azar: no lejos del Pequeño Belt y en plena Ruta de los Bueyes (la importantísima vía comercial que partía del norte de Jutlandia y remataba en el Elba), pero a una distancia prudente del belicoso emperador romano germánico.
Jelling es objeto de investigación desde hace dos siglos. Se han excavado las dos colinas, las cuales sospechaban los arqueólogos podían esconder enterramientos. A la hora de la verdad, sin embargo, la colina norte, de 8,50 metros de altura, resultó estar ya saqueada, mientras que la colina sur, de 11 metros de altura, no alberga­ba enterramiento alguno. Lo que sí se localizó debajo de la iglesia fueron los restos de un varón. Durante mucho tiempo se creyó que pertenecían al rey Gorm, a quien su hijo Harald Diente Azul habría trasladado desde la colina norte pagana para volver a enterrarlo allí tras su conversión al cristianismo. Pero esta teoría hoy se pone en duda, por lo que continúa siendo un misterio sin resolver a quién pertenecen esos huesos.

Llaman la atención las dos estelas rúnicas que se yerguen frente al templo. La más grande tiene tres caras. En una de ellas se distingue un dragón o un ciervo heráldico luchando con una serpiente. En otra está representado Jesús: no crucificado, sino erguido y colgado de unas ra­mas. Un texto rúnico recorre las tres caras: «El rey Harald ordenó levantar este monumento en memoria de Gorm, su padre, y Thyra, su madre. El Harald que ganó para sí toda Dinamarca y Noruega y cristianizó a los daneses».

La estela rúnica que Harald Diente Azul le­vantó en memoria de sus padres constituye hoy el monumento a una nueva época. Aúna el arte tradicional vikingo con símbolos cristianos, en­tronca con la tradición y al mismo tiempo proclama el cristianismo como la nueva religión oficial. La estela de Jelling es la partida de bautismo de una nación recién nacida.

Hace unos años los arqueólogos se toparon durante unas excavaciones con unas piedras dispuestas en eje res­pecto de los dos túmulos. Supusieron que estaban relacionadas con el complejo, pero las mediciones geomagnéticas revelaron la existencia de unas estructuras enterradas que los pusieron sobre la pista que luego confirmarían las excava­ciones. «Habíamos buscado la corte real en diez kilómetros a la redonda, y de pronto allí estaba, justo debajo de nuestros pies», recuerda Holst. Las dimensiones del edificio hablan de una demostración de poder, de una precisión arquitectónica y de una monumentalidad sin precedentes en el mundo nórdico. La investigación reveló que las dos colinas, las piedras rúnicas hitas entre ellas y la primera iglesia del lugar estaban originalmente rodeadas por unas piedras que trazaban la silueta de un barco: el casco de una nave, señalizado con mo­nolitos hincados en la tierra, que trasladaría los muertos al Valhalla. Tenía 350 metros de longitud. Su eje central pasaba exactamente por el medio de la cámara funeraria de la colina norte. 

El conjunto estaba protegido por una enorme empalizada, de 360 metros de longitud cada lado, construida con troncos de roble de entre 25 y 40 centímetros de grosor que probablemente alcanzaban hasta cuatro metros de altura. El diseño de la empalizada en forma de rombo hacía que las diagonales se encontrasen justo sobre la colina norte, donde formaban una cruz (véase la ilustración de la página 35), de nuevo una más que probable combinación de simbolismo pagano y cristiano. Los estudios más recientes sugieren la existencia de un único acceso al recinto, que en su conjunto medía el equivalente a unos 17 campos de fútbol. En las inmediaciones los arqueólogos localizaron las plantas de tres viviendas de 27 metros de largo cada una, pero ni un solo indicio de su ocupación. 

El análisis dendrocronológico de los troncos de la empalizada ha revelado que la estructura se construyó hacia el año 970, como parte de un programa constructivo sin parangón. «El rey planeó algo nunca visto –dice Kähler Holst–. Creo que era un perfeccionista, y un gestor inteligente de los cambios que él había introducido.»
Y sabía hacer una buena puesta en escena. Apenas unos años después de su bautizo, aventuran arqueólogos e historiadores, Harald Diente Azul invitó a Jelling a jefes locales y otros cabecillas de su reino para que ante él abrazaran mediante juramento la nueva época. También convidó a dirigentes y embajadores extranjeros para impresionarlos y ganarse su favor. Presidía la ceremonia la estela rúnica.

Muchos invitados venían de muy lejos, procedentes del sur, y habían cruzado el río Vejle. Quienes viajaron hasta la corte real se quedaron boquiabiertos ante la monumental empalizada. Solo se franqueó el paso a quienes figuraban en la lista de invitados. «Los asistentes debían de portar sus mejores galas. 

Puedo imaginarlos con coloridos mantos de lana, guarnecidos con pieles y adornados con cintas de seda cuyos hilos de oro y plata relumbraban al sol –dice Anne Pedersen, del Museo Nacional de Dinamarca, en Copenhague–. Todos ansiosos por presentarse a sí mismos y exhibir sus riquezas. Harald Diente Azul pronunciaría un discurso, y probablemente hubo rondas de intervenciones como en las cumbres de hoy. A las figuras importantes se les permitiría codearse con los poderosos.»

esde el punto de vista de la política exterior, el cristianismo granjeó a Ha­­rald Diente Azul el reconocimiento de las casas reales europeas de la época, y al mismo tiempo consolidó su poder en el ámbito de la política interior. La organización eclesiástica ponía sus escribas a disposición del rey, colaboraba en la recaudación de tributos y ayudaba a construir un nuevo sistema económico. Y a implantar el dinero como medio de pago en sustitución de los lingotes de plata fragmentados y ponderados y las monedas troceadas que hasta entonces se utilizaban.

El rey Harald hizo entonces una exhibición de fuerza, decidido a dejar bien claro de qué era capaz una monarquía centralizada de legitimación cristiana. Ensanchó y reforzó las fortificaciones fronterizas de la Danevirke con la intención de poner coto a su nuevo adversario, el emperador romano germánico Otón II (objetivo que logró, salvo un breve interludio iniciado con la ocupación de Haithabu en 974). Construyó calzadas y el magnífico puente de Ravning que, con sus 700 metros y doble vía, salvaba el río Vejle en Jelling. Entre Aggersborg (en el norte de Jutlandia) y Escania (en el sur de Suecia) edificó cinco colosales bastiones circulares, los llamados trelleborgs. 

Estas fortificaciones estaban siempre ubicadas estratégicamente en las rutas principales, visibles desde lejos y accesibles por vía marítima, pero nunca en la propia costa. En ellos destacaba sus huestes.
Else Roesdahl, máximo exponente de la investigación danesa sobre la civilización vikinga, y su joven colega Søren Sindbæk, de la Universidad de Aarhus, han estudiado estas fortalezas circulares. 

En un almacén del Museo de Moesgaard, Roesdahl me muestra una maqueta del bastión de Aggersborg que Harald Diente Azul hizo construir en el Limfjord siguiendo un ingenioso diseño geométrico. Tiene cuatro puertas, y las dos vías principales que parten de ellas dibujan una cruz en el punto central, exactamente igual que las diagonales de la empalizada rómbica de Jelling. 

El resultado son cuatro «pedazos de tarta» que albergaban en perfecta simetría tres patios interiores con cuatro edificios cada uno, idénticos en todos los casos, con una techumbre que recuerda el casco de un barco invertido. «Era la versión vikinga de una casa prefabricada: de construcción rápida y sencilla», dice Roesdahl.
Los trelleborgs se construían siempre a partir del mismo modelo, e iban sofisticándose, con terraplenes más elevados o viviendas más cómodas y seguras. 

Al igual que el complejo real de Jelling, su construcción exigía una importante inversión de recursos y mano de obra. Sindbæk ha calculado que para levantar los terraplenes debieron de volcarse hasta 15.000 metros cúbicos de tierra, el equivalente a 30 modernos va­gones de mercancías. Para las empalizadas, los edificios y los caminos hubo que talar y preparar cerca de mil robles. Todo eso solo fue posible gracias a la colaboración de los jefes locales, con los que Harald Diente Azul debió de forjar conti­nuas alianzas para consolidar su poder, y mediante el reclutamiento de mano de obra masculina en régimen de servidumbre feudal.

Como en el resto de las obras arquitectónicas, la construcción de los trelleborgs obedecía aun plan general y a una concepción geométrica muy estudiada. La estructura circular de Fyrkat, a medio camino entre Aarhus y Aalborg, tiene 120 metros de diámetro; la de Aggersborg, en el Limfjord, el doble, 240 metros de diámetro; y cada uno de los lados de la empalizada de Jelling mide 360 metros de longitud (el triple).
«Quizás Harald Diente Azul deseaba expresar con la arquitectura su deseo de orden», aventura Søren Sindbæk.

Arqueólogos y otros expertos han examinado recientemente varios es­queletos hallados en la necrópolis del bastión circular de Trelleborg, en Slagelse, en el oeste de la isla danesa de Sjælland (el primer trelleborg descubierto y que dio el nombre genérico a este tipo de estructuras), para determinar el origen de quienes allí fueron enterrados. Con técnicas de análisis isotópico han determinado que la mitad de los muertos no eran originarios de Dinamarca, sino de las regiones con población eslava de la costa sur del Báltico. Jörn Staecker no descarta que se trate de mercenarios procedentes de Jomsborg (la actual Volin, en la desembocadura del Óder, en Polonia), a los que Diente Azul había reclutado para componer su famosa guardia pretoriana de jomsvikingos, mencionada con frecuencia en las sagas.
«Quizás el rey ya no podía confiar en su propio pueblo, y por eso necesitaba este cuerpo de élite», dice Sindbæk.

Diente Azul llevaba dos décadas reinando tras su bautizo. ¿Fue acaso abandonado por sus vasallos? Los hallazgos arqueológicos apuntan a que en ese momento se produjeron combates. ¿Renovadores contra defensores de la vieja tradición? ¿Exigió el soberano demasiado a sus súbditos? ¿Les resultaba imposible a estos soportar por más tiempo la carga tributari
a que financiaba la construcción de calzadas y fortalezas?

«Por lo que parece, se hartaron de él», apunta Else Roesdahl.
También su propio hijo Svend Barba Partida se volvió en su contra. Tal vez se produjo un conflicto paternofilial, como los que surgen una y otra vez a lo largo de la historia, o tal vez se trató de una maniobra de involución por parte del primogénito de Harald para rechazar de nuevo el cristianismo. 

Cuenta la tradición que por entonces Diente Azul cayó malherido en una batalla y tuvo que exiliarse en Jomsborg. Allí todavía podía sentirse seguro. Murió el 1 de noviembre del año 987. Es probable que su cadáver fuese trasladado a una pequeña iglesia de madera dedicada a la Trinidad que Harald había ordenado edificar en Roskilde.
En cuanto a la empalizada de Jelling, fue devorada por las llamas, como delatan los restos de ceniza hallados en el suelo. La imponente construcción de Diente Azul quedó arrasada.

El nuevo monarca Svend Barba Partida era un guerrero a la antigua usanza, y reanudó las incursiones vikingas. Junto con su aliado noruego, el rey Olaf Tryggvason, puso sus miras sobre todo en Inglaterra, a una distancia de dos o tres singladuras navegando por el mar del Norte. Allí impuso unos tributos cada vez más elevados, conquistó vastos territorios y puso en fuga al rey Æthelred, señor de Mercia. En 1013 ascendió al trono inglés. 

Tras su muerte, su hijo Canuto (Knud) el Grande fundó el llamado reino del mar del Norte o Angloescandinavo. Comprendía Inglaterra, Dinamarca y extensas zonas de Noruega y Suecia, donde por vez primera circulaba una moneda común. En 1035 Canuto fue enterrado en una iglesia cristiana, la catedral de Winchester. Siete años más tarde concluyó el dominio danés de Inglaterra.

Hacia la misma época el cristianismo se extendió por toda Escandinavia y se convirtió en la religión oficial de los recién creados reinos de Noruega y Suecia. Algunos vikingos seguían empleando símbolos paganos al lado de los cristianos, pero pronto se abandonaron las necrópolis tradicionales y la población empezó a recibir sepultura en cementerios cristianos.

Las incursiones vikingas cesaron definitivamente. Haithabu siguió siendo un importante centro comercial durante varias décadas más. En el marco de un proyecto patrocinado por la Fundación Volkswagen, científicos del Centro de Arqueología Báltica y Escandinava de Schles-wig estudian ahora los últimos años del asentamiento y la transición a la ciudad medieval de Schleswig, en la otra orilla del Schlei. Hay eviden­cias de que el puerto de Haithabu se fue cegando poco a poco, lo que hizo que la construcción de atracaderos para los barcos fuese cada vez más difícil y costosa. Los hallazgos arqueológicos in­­dican, sin embargo, que a mediados del siglo xi Haithabu era aún escenario de operacio­nes co­merciales y de cierta actividad artesanal.

Hasta que llegó el fatídico año de 1066.
Huestes eslavas prendieron fuego a Haithabu, que ardió hasta los cimientos. Fue entonces y no antes, según las investigaciones más recientes, cuando se construyó el puerto de Schleswig: el nuevo centro logístico entre el mar del Norte y el Báltico. «Schleswig pasó a ser cátedra episcopal y civitas christiana, como ya lo eran, más al norte, Roskilde y Lund», dice Volker Hilberg, director del proyecto. Y tomó el relevo en el papel de epicentro del comercio a larga distancia.

Aquel mismo año, el normando Guillermo el Conquistador, descendiente de vikingos, derrotó en la batalla de Hastings a Haroldo II de Inglaterra e inauguró la casa real normanda. Para los historiadores, el año 1066 pone fin a la era de los vikingos.
Su gran rey, Harald Diente Azul, es para la ac­­tual Dinamarca el fundador de un nuevo Estado. Y Jelling, un monumento nacional. Cuando en septiembre de 2013 se inauguró la reconstrucción de la empalizada con las columnas blancas, la reina Margarita insistió en acudir en persona a Jutlandia.
Un último gran homenaje a Harald Diente Azul, más de mil años después de su muerte.

nationalgeographic

¿Cuándo nació el 'padre' de todos los humanos?

Científicos islandeses llevan a cabo el más completo estudio genético de una nación jamás realizado y calculan la edad del 'padre' de todos los humanos: vivió hace 239.000 años.
Lo más probable es que el progenitor masculino común de todos los humanos viviera hace 239.000 años, han calculado genéticos islandeses al realizar en su país el análisis genético de una nación más completo realizado hasta la fecha. Según los científicos, que publicaron su estudio en la revista 'Nature', hay un 95% de probabilidades de que el 'padre' de todos humanos viviera hace unos 174.000–321.000 años.

Los científicos secuenciaron los genes de 2.636 islandeses masculinos, más que de cualquier otra nación, según The Verge. Considerando que hoy día en Islandia viven 320.000 habitantes, "tenemos una visión bastante detallada de la secuencia del genoma de una nación entera", cita el portal a uno de los autores del estudio, Kari Stefansson. Pese a que la historia demográfica de Islandia es bastante insólita, ya que su población ha vivido aislada hasta fechas recientes, el análisis genético contribuye al entendimiento de toda la diversidad humana, dictada por la diversidad en la secuencia de ADN.

En el proceso de evolución las especies más 'viejas' tienen más tiempo para desarrollar más mutaciones. Y el análisis genético precisamente da a entender el panorama de mutaciones dentro de una especie. Así que investigando los genes y de esta manera la diversidad de mutaciones entre los humanos los científicos pudieron calcular la edad de la especie humana. 

No obstante, la cifra que determinaron contradice otros estudios, por ejemplo el de la Universidad de Arizona del año 2013, que sugiere la edad del 'padre' de los humanos en 340.000 años. No obstante, la edad máxima de la 'Eva mitocondrial', la predecesora común de los humanos es de 200.000 años, y esta cifra es mucho más cercana a la establecida por los científicos islandeses.

Físicos predicen el colapso «inminente» del Universo

En unos miles de millones de años, pronto en términos cosmológicos, el Cosmos dejará de expandirse y comenzará a encogerse
Un grupo de físicos ha propuesto un mecanismo de "colapso cosmológico" que predice que el Universo dejará pronto de expandirse y colapsara sobre sí mismo, borrando la materia como la conocemos. Sus cálculos sugieren que el colapso es "inminente", del orden de unas pocas decenas de miles de millones de años más o menos, un periodo corto desde el punto de vista cosmológico.
En un artículo publicado en la revista Physical Review Letters, los físicos Nemanja Kaloper de la Universidad de California, Davis, y Antonio Padilla, de la Universidad de Nottingham, han propuesto el mecanismo de colapso cosmológico y analizado sus implicaciones, que incluyen una explicación de la energía oscura.
"El hecho de que estamos viendo ahora la energía oscura podría ser tomado como una indicación de muerte inminente, y estamos tratando de mirar los datos para poner algunas cifras de la fecha final", ha dicho Padilla a Phys.org. "Las primeras indicaciones sugieren que el colapso entrará en funcionamiento en unas pocas decenas de miles de millones de años, pero todavía tenemos que verificar adecuadamente esto".

El punto principal de este trabajo no es tanto el momento exacto en que el universo va a terminar, sino el mecanismo que puede ayudar a resolver algunas de las preguntas sin respuesta en la física. En particular, por qué el universo se está expandiendo a un ritmo acelerado, y si es la energía oscura lo que causa esta aceleración.

Estas preguntas están relacionadas con el problema de la constante cosmológica: que la densidad de energía del vacío del Universo predicha causa que la expansión sea mucho mayor que lo que se observa.

"Creo que hemos abierto un nuevo enfoque a lo que algunos han descrito como "la madre de todos los problemas de la física", a saber, el problema de la constante cosmológica", apunta Padilla. "Es demasiado pronto para decir si va a resistir el paso del tiempo, pero hasta ahora ha resistido el escrutinio, y no parece abordar la cuestión de las contribuciones de energía de vacío del modelo estándar, y la forma en que gravitan".

El mecanismo de colapso se basa en investigaciones previas de los físicos sobre el secuestro de la energía del vacío, que proponían abordar el problema de la constante cosmológica. La dinámica del secuestro de energía del vacío predice que el universo colapsará, pero no proporciona un mecanismo específico de cómo se producirá el colapso.

De acuerdo con el nuevo mecanismo, el universo se originó bajo un conjunto de condiciones iniciales específicas para que evolucionase naturalmente a su estado actual de aceleración y continue en el camino hacia el colapso. En este escenario, una vez se dispara el 'gatillo' del colapso, lo hace en un período de "rollo lento" que provoca la expansión acelerada que vemos hoy. Con el tiempo, el universo dejará de expandirse y llegará a un punto de inflexión en el que comienza a encogerse, que culminará con un Big Crunch.

Actualmente, estamos en el período de expansión acelerada, y sabemos que el universo tiene aproximadamente 13.800 millones de años de edad desde el Big Bang. Para el nuevo mecanismo teorizado, el periodo de expansión acelerada debe durar por lo menos hasta este momento. El tiempo de colapso se puede retrasar por la elección de una inclinación apropiada, que en este caso, es una pendiente que tiene un valor positivo muy pequeño, alrededor de 10-39 en la ecuación de los científicos. La pendiente muy gradual significa que el universo evoluciona muy lentamente.

La prodigiosa rapidez de decisión de los murciélagos

Los murciélagos son capaces de tomar decisiones con una rapidez asombrosa, mucho mayor de lo que se creía hasta ahora. Así lo indican los resultados de una nueva investigación.
Este estudio muestra que tales mamíferos voladores son capaces de tomar decisiones ultrarrápidas sobre cómo atacar a sus presas, o quizá incluso cancelar el ataque. Solo necesitan unos milisegundos.

Murciélago de la especie Myotis daubentonii.
Estos animales utilizan la ecolocalización para orientarse. Emiten chillidos ultrasónicos, que rebotan contra las potenciales presas cercanas, enviando de vuelta al murciélago un eco delatador. A partir de este eco, el murciélago puede definir dónde está la presa y atacarla. El equipo internacional de Signe Brinkløv y Annemarie Surlykke, de la Universidad del Sur de Dinamarca, examinó cómo reaccionan los murciélagos durante la caza cuando se aproximan a sus presas. Los científicos los estudiaron tanto en el laboratorio como en la naturaleza.
Su análisis indica que los murciélagos son capaces de recoger información del entorno y procesarla de forma sorprendentemente rápida para determinar cómo llevar a cabo el ataque o cancelarlo si lo juzgan oportuno.
Un murciélago es capaz de reajustar su plan de ataque hasta que se halla a aproximadamente 100 milisegundos de distancia de su presa. Es sorprendente que estos animales sean tan rápidos en esta capacidad. Hasta ahora, se asumía que los murciélagos activaban una especie de piloto automático en la última fase de su ataque, lo que les limitaba a un patrón de comportamiento programado que no se podía cambiar.

¿Es posible el regreso de los mamuts? Científicos dan un nuevo paso

Científicos estadounidenses han trasplantado genes de un mamut a un elefante y han revelado que las células funcionan correctamente.
Científicos de la Universidad de Harvard han dado un paso más hacia la posibilidad de revivir a los mamuts, tras haber insertado con éxito secuencias de ADN de uno de estos animales en el genoma de un elefante, informa 'The Telegraph'.

En un principio, los biólogos determinaron cuáles genes los de mamuts eran los responsables de los rasgos que los diferenciaban de los elefantes: el largo pelo, el tamaño de las orejas y otros. Después, los introdujeron en las células de su 'pariente cercano' vivo, el elefante asiático. La introducción de los genes se llevó a cabo gracias a una técnica innovadora llamada CRISPR, que permitió 'retirar' ciertas partes del ADN del elefante moderno y sustituirlas por los genes prehistóricos.

"Ahora tenemos células del elefante funcionando correctamente con ADN de un mamut", declara uno de los miembros del estudio.

La investigación aún no ha sido publicada, ya que queda mucho trabajo por realizar. La posible recreación de los mamuts seguramente desatará una gran polémica ética entre los científicos, pero al mismo tiempo se sabe que los elefantes, tanto asiáticos, como africanos, están en peligro de extinción, lo que convierte al estudio en algo muy importante, incluso urgente.

RT

Buscan mensajes extraterrestres con luz infrarroja por primera vez

El nuevo instrumento ha comenzado a recorrer el cielo en busca de la inteligencia de otros mundos
Un equipo de astrónomos ha empleado por primera vez una técnica de búsqueda de inteligencia extraterrestre que utiliza detectores sintonizados a la luz infrarroja. El nuevo instrumento ha comenzado a recorrer el cielo en busca de mensajes de otros mundos. Una de sus ventajas es que atraviesa el gas y el polvo interestelar, por lo que puede alcanzar distancias de miles de años luz sin requerir más energía. Incluso ha recibido el visto bueno de Frank Drake, el pionero en la búsqueda de alienígenas al que debemos su famosa ecuación sobre cuántas civilizaciones pueden existir en una galaxia.

«La luz infrarroja puede ser un excelente medio de comunicación interestelar», apunta Shelley Wright, profesora adjunta de Física en la Universidad de California, San Diego, quien ha dirigido el desarrollo del nuevo instrumento. Los pulsos de un láser infrarrojo de gran alcance podrían eclipsar una estrella, aunque sólo sea durante la milmillonésima parte de un segundo. El gas y el polvo interestelar es casi transparente al infrarrojo cercano, por lo que estas señales pueden ser vistas desde mayores distancias. También necesita menos energía para enviar la misma cantidad de información que con la luz visible.

La idea no es nueva. Charles Townes, científico fallecido de la Universidad de California Berkeley cuyas contribuciones al desarrollo de los láseres le llevaron a ganar el Premio Nobel, sugirió la idea en un artículo publicado en 1961.

Los científicos han buscado en el cielo señales de radio durante más de 50 años, y ampliaron su búsqueda al reino de la óptica hace más de una década. Pero los instrumentos capaces de capturar pulsos de luz infrarroja sólo han estado disponibles desde hace poco. «Tuvimos que esperar a que la tecnología se pusiera al día. Pasé ocho años esperando y viendo como surgía», dice Wright.

El nuevo instrumento, llamado NIROSETI, recopila más información que los anteriores detectores ópticos mediante el registro de los niveles de luz en el tiempo para que los patrones puedan ser analizados en busca de signos potenciales de otras civilizaciones, un disco que podría revisarse si surgen nuevas ideas acerca de lo que las señales extraterrestres podrían enviar.

Debido a que la luz infrarroja penetra más lejos a través del gas y el polvo que la luz visible, esta nueva búsqueda se extenderá a estrellas a miles de años luz de distancia en lugar de limitarse a solo unos cientos. Y el éxito de la misión Kepler, que ha encontrado un buen número de nuevos planetas, algunos en la zona habitable de su estrella, a la distancia adecuada como para albergar agua líquida en su superficie, ha impulsado la nueva búsqueda en una variedad más amplia de estrellas.

NIROSETI se ha instalado en el Observatorio Lick de la Universidad de California, en el monte Hamilton al este de San José y vio su primera luz el 15 de marzo. Este observatorio ha sido el escenario de varios rastreos organizados anteriormente por el Insituto SETI para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, incluyendo un instrumento para buscar en el campo óptico.

NIROSETI podría descubrir nueva información sobre el universo físico. «Esta es la primera vez que los terrícolas observamos el Universo en longitudes de onda infrarrojas con escalas de tiempo de nanosegundo», dice Dan Werthimer, de Berkeley, investigador que ha participado en el desarrollo de la nueva búsqueda. «El instrumento podría descubrir nuevos fenómenos astrofísicos, o quizás responder a la pregunta de si estamos solos».

El equipo también incluye a Frank Drake, del Instituto SETI y la UC Santa Cruz, creador de la famosa ecuación de Drake, quien asesora las misiones. Drake señala varias ventajas adicionales de la nueva búsqueda: «Las señales son tan fuertes que sólo necesitamos un pequeño telescopio para recibirlas. Los telescopios más pequeños ofrecen más tiempo de observación, y eso es bueno, porque tenemos que buscar muchas estrellas para tener una oportunidad de éxito», señala. Los receptores son también mucho más asequibles que los utilizados en los telescopios de radio.

«Sólo hay un inconveniente: los extraterrestres tendrían que transmitir sus señales en nuestra dirección», advierte Drake, aunque ve un lado positivo a esta limitación. «Si tenemos una señal de alguien destinada a nosotros, podría significar que hay altruismo en el universo. Me gusta esa idea. Si quieren ser amables, les vamos a encontrar».

abc,es

Maneras en las que murió gente que intentaba hacerse inmortal

Muchos son los que han buscado dar con el secreto de la inmortalidad y la eterna juventud, siendo un gran número los que han fallecido al probar elixires o extrañas prácticas
Conseguir la inmortalidad y ser eternamente joven ha sido, sin lugar a dudas, dos de las cosas que el ser humano ha buscado con más ímpetu y tratado de conseguir a lo largo de la Historia. Existen numerosas evidencias y antiquísimas crónicas de cómo nuestros antepasados ya hablaban de labúsqueda de pócimas milagrosas y fuentes en las que beber o bañarse y conseguir la tan ansiada juventud.

Numerosos son los relatos en los que insignes hombres fueron a la búsqueda de la fuente de la eterna juventud o aparecen alquimistas en sus rutinarios laboratorios experimentando con mil y un potingues intentando hallar el componente secreto que les proporcionará vivir para siempre.

Pero, evidentemente, la Historia ha proporcionado a lo largo del tiempo un buen puñado de curiosos y sorprendentes casos de personas o colectivos que murieron durante esa búsqueda de la inmortalidad tanto física como espiritual.


Momia budista 'Sokushinbutsu' (Wikimedia commons)

Y esto último es lo que buscaron, hace más de un milenio, los budistas a través del‘Sokushinbutsu’, una práctica de auto momificación para convertirse en un Buda y por la cual el monje dejaba gradualmente de tomar alimento alguno y únicamente se le proporcionaba un té que le provocaba vómitos hasta dejarlo deshidratado por completo. Esto era un largo proceso que lo llevaba a un trance meditativo profundo.

Evidentemente, lo que en el budismo se consideraba que aquel cuerpo había llegado a un estado de iluminación y eternidad era el fallecimiento del monje. A pesar de ello, estaban convencidos que esos Budas estarían en un estado de espera para ser despertados cientos o miles de años después cuando la humanidad necesitase de sus conocimientos y cuerpos intactos. Mientras tanto eran expuestos en los templos.

Así como muchos hombres de ciencia creyeron que a través de la sangre circulaban la mayoría de enfermedades y empezaron a realizarse sangrías a pacientes con el fin de sacarle aquello malo que corría por sus venas, otros estaban convencidos que era precisamente la sangre lo que potenciaba la vida de los seres humanos, teniendo ésta una caducidad que provocaba el envejecimiento de las personas, de ahí que una transfusión de sangre de una persona más joven y sana a otra enferma y mayor le devolvería la lozanía y juventud a esta última.
Muchos fueron los alquimistas que buscaron
el elixir de la juventud e inmortalidad

Al menos esto era de lo que estaba convencido el científico ruso Alexander Bogdanov, quien durante las dos primeras décadas del siglo XX experimentó con otras personas, pero sobre todo consigo mismo, transfiriendo sangre de jóvenes estudiantes. Entre los informes que dejó por escrito resaltó que desde que se había inyectado sangre nueva se sentía más joven y se le había frenado la caída del cabello.

Bogdanov falleció el 7 de abril de 1928 poco después de realizarse una transfusión de sangre de un joven enfermo de malaria.

Aparte de la sangre, el mercurio fue uno de los elementos que a lo largo de los siglos centenares de alquimista e investigadores creyeron que era la panacea universal para curar todo tipo de enfermedades, conseguir la inmortalidad y eterna juventud.

Múltiples son los casos de ilustres personajes que murieron o enloquecieron a causa de manipular o ingerir mercurio.

Entre los muchos emperadores chinos que fallecieron tras consumir un supuesto elixir que contenía mercurio destaca Qin Shi Huang, a quien se le rodeó la tumba de este tóxico elemento.
Diana de Poitiers, quien destacó por su belleza,
consumió un elixir de oro líquido (Wikimedia commons)
Pero no podemos olvidar el conocido como‘elixir de la vida’ que muchos alquimistas hicieron a base de oro líquido. Un brebaje con el que se aseguraba una larga vida y perpetua juventud. Uno de esos personajes que, a lo largo de su vida, se atiborró del mencionado elixir fue la famosa aristócrata Diana de Poitiers, quien pasó a la Historia por ser una de las amantes del rey Enrique II de Francia.

Según las crónicas de la época, Diana de Poitiers
 era poseedora de una belleza sinigual y, a pesar de fallecer en 1566 a la edad de 67 años, cuando murió tenía el aspecto de una mujer mucho más joven. Gracias a unos análisis realizados en 2008 por un equipo de investigadores a los restos de la aristócrata se descubrió que tenía una cantidad ingente de oro, por lo que la ingesta del elixir en sus últimos años podría haber sido la causa de su fallecimiento.

A finales del siglo XIX entre el colectivo científico se hablaba con sorna de lo que llamaban el ‘elixir Brown-Séquard’, un fluido a base de testículos de cobayas y perros y que el ilustre fisiólogo y neurólogo Charles-Édouard Brown-Séquard había preparado para ser inyectado y con ello conseguir el rejuvenecimiento.

Él mismo se lo inyectó para intentar demostrar que estaba en lo cierto, pero nunca lo pudo demostrar ya que falleció.

Cabe destacar que antes de empezar a experimentar con esos preparados, Charles-Édouard Brown-Séquard fue uno de los grandes hombres de ciencia de su época, siendo el primero en describir un síndrome neurológico que con el tiempo fue bautizado como síndrome de Brown-Sequard.

Y finalizo este post sobre algunas de las maneras en las que murió gente que intentaba hacerse inmortal con el curioso (y más reciente) caso de Thomas A. Donaldson, un matemático norteamericano que ha pasado a la Historia por ser un ferviente defensor de la criopreservación y quien, tras haber sido diagnosticado de cáncer, solicitó permiso a un tribunal de California para poderser preservado criogénicamente. Así sucedió cuando murió en 2006. Lo que llama la atención es que abrió la puerta a que se sucedieran algunas muertes extrañas y suicidios de personas que solicitaron ser crionizados (hay algunos casos que se han llevado a término) y revivir en el futuro.

Fuente: io9

La NASA asegura que habrá 4 días de oscuridad en la Tierra

Un extraño fenómeno natural que solo sucede cada 26.000 años dejará a la Tierra sin sol durante cuatro días a partir del próximo 24 de agosto.
El cielo se oscurecerá al finalizar la tarde el próximo 24 de agosto y permanecerá así durante cuatro días. Este extraño fenómeno natural sucede cada 26.000 años y es denominado como el ?eclipse galáctico?.

Existe una explicación científica y coherente que incluso ya fue avalada por la NASA y que varios expertos han tratado de explicar de la forma más simple, con el objetivo de que todos entiendan para que no se genere pánico alguno. ?Al pasar nuestro sistema solar frente a la brecha oscura de la galaxia, probablemente esta brecha absorbería todos los fotones y al estar el sol entre la Tierra y esta brecha oscura, evidentemente la luz del sol no llegaría a la Tierra?.

En la explicación científica indican que solo dejaría de llegar luz a la Tierra, ya que el calor sí se sentiría, lo que significa que no habrá cambios climáticos que puedan afectar la vida como la conocemos. El objetivo es entregar una ilustración científica y evitar así que se generalicen otras teorías que pueden inducir al pánico.

Para las personas más espirituales que creen en fenómenos paranormales, lo que sucederá es otra cosa: ?La Tierra descansará en un profundo sueño de 96 horas a la espera de un nuevo sol?. Por otro lado, algunos dicen que es el inicio del fin del mundo por todos los males que ha causado el hombre a la Tierra, el llamado a la preservación de los recursos naturales.

De todas maneras, la NASA había asegurado que esto ocurriría el 21 de diciembre de 2014, pero como no sucedió nada, luego lo desmintieron. ¿Será verdad esta vez?

Ecoportal.net

¿La materia oscura es responsable del crecimiento de los agujeros negros supermasivos?



Cada galaxia lo bastante grande suele tener un agujero negro de gran masa en su centro, y cuanto más enorme sea el cuerpo galáctico, mayor será su agujero negro. Pero, ¿por qué están los dos relacionados? Después de todo, el agujero negro es millones de veces más pequeño y menos masivo que su galaxia anfitriona.
Un nuevo y minucioso análisis de galaxias elípticas proporciona nueva y reveladora información sobre la conexión entre una galaxia y su agujero negro. La conclusión más llamativa es que la “mano invisible” de la materia oscura influye de alguna forma en el crecimiento del agujero negro.

La investigación llevada a cabo por Andy Goulding, de la Universidad de Princeton, y Akos Bogdan, del Centro para la Astrofísica (CfA) en Cambridge, Massachusetts, gestionado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Smithsoniano, todas estas entidades en Estados Unidos, refuerza la sospecha de que hay una misteriosa conexión entre la cantidad de materia oscura que tenga una galaxia y el tamaño de su agujero negro central, a pesar de que ambos operen a escalas enormemente diferentes.

Esta nueva investigación fue diseñada para abordar una importante controversia en este campo. Observaciones anteriores habían encontrado una relación entre la masa del agujero negro central y la masa total de las estrellas en las galaxias elípticas. Sin embargo, estudios más recientes sugirieron una correlación estrecha entre la masa del agujero negro y la del halo de materia oscura de la galaxia. Ante esta discrepancia, no estaba claro qué relación dominaba.

En nuestro universo, la materia oscura sobrepasa a la materia normal (la materia convencional que vemos a nuestro alrededor) por un factor de 6 a 1. Que la materia oscura existe es algo que solo sabemos por los efectos gravitatorios que ejerce sobre la materia normal. Mantiene compactos a las galaxias y a los cúmulos de galaxias. Cada galaxia está rodeada por un halo de materia oscura que pesa tanto como un billón de soles y que se extiende hasta distancias de cientos de miles de años-luz.

Para investigar la conexión entre los halos de materia oscura y los agujeros negros supermasivos, Bogdan y Goulding estudiaron más de 3.000 galaxias elípticas. Hallaron una clara relación entre la masa del halo de materia oscura y la masa del agujero negro, una relación más fuerte que la existente solo entre un agujero negro y las estrellas de su galaxia.

La conexión con la materia oscura está probablemente relacionada con la manera en que, al parecer, crecen las galaxias elípticas. En la inmensa mayoría de casos, una galaxia elíptica se forma cuando se fusionan galaxias más pequeñas, con las estrellas y la materia oscura de cada una reuniéndose y entremezclándose. Dado que la materia oscura supera a todo lo demás, moldea a la recién formada galaxia elíptica y guía el crecimiento del agujero negro central.

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El eclipse solar visto desde Europa y el espacio

Durante la mañana de este viernes 20 de marzo ha sido posible observar un eclipse parcial de Sol desde toda España. Galicia ha sido el lugar donde el fenómeno ha alcanzado mayor magnitud. 
Los eclipses solares se producen cuando la luz de nuestra estrella se oculta de forma parcial o total al interponerse en medio la Luna frente a un observador en la Tierra.

En Europa, se han sucedido los escenarios: los pilotos franceses han observado el eclipse desde el cielo, los jugadores del Bayern lo han hecho desde el campo, algunos niños han utilizado potentes telescopios en Turín y en Suiza han tenido que arroparse con una manta. En España, numerosos planetarios, asociaciones de astronomía y museos, como el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) han explicado al gran público los detalles del fenómeno, en directo y con la ayuda de expertos.


Mucho más al norte, en las remotas islas Feroe (Dinamarca) y Svalbard (Noruega) el eclipse ha sido total. Durante unos minutos los cielos se han oscurecido casi como si fuera de noche. Los perros han aullado y en muchas casas han tenido que encender las luces. La sombra gigante se ha desplazado por el Atlántico hasta el océano Ártico, hasta terminar en un punto cercano al Polo Norte.

Desde el espacio, satélites como Proba-2 de la Agencia Espacial Europea (ESA) han captado el espectáculo astronómico desde un lugar privilegiado. Este minisatélite ha usado su generador de imágenes SWAP para grabar a la Luna pasando por delante del Sol. 

El instrumento SWAP observa el disco solar en longitudes de onda del ultravioleta extremo, detectando la turbulenta superficie del Sol y su corona. 

Fuente: SINC


AUM; el enigma de una secta que aterrorizó a los japoneses

El 20 de marzo de 1995, Verdad Suprema intoxicó a 6.300 personas por motivos religiosos.
Multitud de enigmas siguen rodeando los ataques con gas sarín del metro de Tokio cometidos el 20 de marzo de 1995 por Verdad Suprema, secta que aún sobrevive 20 años después captando nuevos adeptos mientras permanece bajo estrecha vigilancia de las autoridades niponas.

Durante la hora punta matutina de aquel fatídico día, cinco miembros de Verdad Suprema (en japonés, Aum Shinrikyo), un culto religioso de corte new age fundado en 1984, perforaron de manera coordinada varios paquetes de sarín en sendos trenes del metro de Tokio.

Por inhalar este gas nervioso unas 6.300 personas resultaron intoxicadas: 13 de ellas murieron, decenas quedaron en estado casi vegetativo y la mayoría sufre hoy graves secuelas físicas -pérdida de visión, cansancio crónico o dolorosas y continuas migrañas- además de estrés postraumático de consideración.
 
El periodista y sociólogo, Toru Takeda, considera que este ataque tuvo en la psique japonesa un impacto mayor que el del estallido de la burbuja financiera de unos años antes, porque lo sucedido en Tokio destruyó la sensación de seguridad y confianza mutua arraigada hasta entonces en el país asiático. 

"Nos dimos cuenta por primera vez de que la persona sentada a tu lado puede ser alguien completamente diferente a ti que es capaz de diseminar gas venenoso”, explica a EFE.
Tras los atentados, el Ministerio de Justicia descartó en 1997 prohibir la existencia de Aum al considerar que los arrestos de sus líderes ya no la convertían en una amenaza para el Estado japonés.
 
No obstante, en 1999 se aprobó una norma (conocida como ley anti-aum), en virtud de la cual el Gobierno japonés acaba de prorrogar en otros tres años el periodo de vigilancia especial al que se somete a los dos grupos -Aleph y Hikari no wa (Círculo de luz)- en los que se dividió Verdad Suprema en 2007.

Aunque las dos agrupaciones suman apenas 1.650 miembros (una décima parte que hace dos décadas), ambas lograron captar a unos 150 nuevos adeptos en Japón desde 2012. 

Puesto que los miembros entregan todo su patrimonio a la organización al ordenarse, las nuevas adhesiones aparentemente han ayudado a duplicar sus activos monetarios hasta los cinco millones de dólares en los tres últimos años. 

Pero ante todo, la Inteligencia nipona asegura que, en privado, los dos grupos siguen justificando los ataques de 1995 y guardan lealtad al gurú y fundador de Aum, Shoko Asahara.

Para muchas de las víctimas y sus familiares o para los residentes de los barrios en los que Aleph y Hikari instalan sus residencias o centros de rezo resulta incomprensible que las autoridades sigan permitiendo su existencia. 

Tampoco ayuda el que 20 años de juicios no hayan aclarado cómo y por qué lo que empezó como un simple seminario de yoga pasó a convertirse en un grupo de criminales. (EFE)


Factor sectario 

Prensa Los medios nipones, por su parte, se han limitado a perpetuar la idea de que Aum y los atentados son sencillamente el producto de un grupo de "vagos, malvados y locos”, en lugar de intentar rastrear las aparentes frustraciones que llevaron a miles de miembros de la élite universitaria nipona a unirse en masa a las filas de la secta.


Motivación Más allá de la aparente motivación del ataque -una maniobra ordenada para proteger la existencia del grupo del acoso policial- también quedan por resolver varias intrigas criminales en torno a la secta. 

Por ejemplo, el asesinato a cuchilladas, que tuvo lugar ante las cámaras de televisión un mes después.

paginasiete

Una mujer dice que su casa está poseída por el fantasma de su hermano

Donna Ayres está convencida: cree que el espíritu de su hermano Paul, quien murió en 2009, la persigue por todas las casas en las que vive desde entonces. Ayres, quien tiene 33 años y cuatro hijos y vive en Lancashire, Inglaterra, jura haber captado con una cámara personal actividad paranormal en sus viviendas desde que su pariente muriera años atrás.
“Desde que mi hermano murió, extrañas cosas ocurrieron en cada vivienda en la que he habitado. Es un infierno viviente”, dijo Ayres al diario británico DailyMail, mientras mostraba y explicaba el video. “Tuvimos muy mala relación, quizás ese sea el porqué vuelve para cazarme”, reveló la mujer, quien se mudó ya cinco veces desde el fallecimiento del joven.

El otro drama de Ayres era que nadie creía en sus historias. Fue por eso que resolvió utilizar su teléfono celular para grabar las extrañas actividades que ocurrían a su alrededor: cucharas de cocina, flores, tazas, candelabros que se movían.

El enigma de la caca de hormiga

Un grupo de científicos investiga por primera vez dónde depositan los excrementos las hormigas. Mediante un experimento de varios meses, los investigadores han visto que acumulan sus heces en las esquinas, aunque desconocen el motivo por el que lo hacen dentro del hormiguero.
Saber dónde y cómo excretan las hormigas no es una tarea tan sencilla como parece y requiere algo de ingenio a la hora de afrontarlo. El equipo de Tomer Czaczkes de la Universidad de Ratisbona, en Alemania, ha analizado sistemáticamente el problema por primera vez mediante un sencillo experimento consistente en introducir a una serie de hormigas en nidos prefabricados de color blanco y alimentarlas con comida teñida con rojo y azul. 

Gracias a los tintes, y tras varios meses de experimento, los científicos han podido observar el patrón que dejan las hormigas al defecar en las esquinas de cada cubículo.

"Lo que aquí examinamos", escriben los autores del trabajo publicado esta semana en PLoS ONE, "es un comportamiento nunca descrito hasta ahora en hormigas, como es la formación de manchas definidas de heces". 

Lo curioso del caso es que las manchas nunca contenían restos de materias que no fueran fecales, como trozos de comida no digerida o los cuerpos de hormigas muertas, que esta especie (Lasius niger) y otras recopilan y sacan del hormiguero. 

Por otro lado, las acumulaciones en las esquinas se producen a pesar de que quedan cámaras vacías en el nido, lo que demuestra que estas "letrinas" no son fruto del hacinamiento de los insectos.

Aunque la primera explicación a la aparición de estas letrinas que se nos viene a la mente son motivos de salubridad, no está nada claro por qué las hormigas no sacan los excrementos del nido como hacen con otros residuos. 
"Para las hormigas, como para nosotros, que vivimos en comunidades muy pobladas, el saneamiento es un gran problema", asegura Czaczkes. "Las hormigas mantienen el hormiguero muy limpio y expulsan fuera los residuos peligrosos como los restos de comida o los cadáveres".
Otro aspecto intrigante es que las hormigas no evitan pasar por encima de estas zonas de acumulación de heces, lo que apunta a que no parece preocuparles la distribución de patógenos por el resto del nido. Otros insectos, como las abejas, defecan fuera del nido para evitar estos problemas, y en los casos en que lo hacen dentro algunas obreras especializadas sacan los residuos de manera regular.
 
Czaczkes y su equipo creen que quizá a las abejas les resulte más fácil alejarse lo suficiente gracias a su capacidad de volar y podría suceder que no salgan fuera del hormiguero para evitar que los depredadores sigan el rastro. El hecho de que dejen los alrededores bien señalizados con sus feromonas, sin embargo, hace que esta explicación sea poco probable.

También cabe la posibilidad, especulan, de que estas heces de hormiga tengan algún papel beneficioso para la comunidad, como ocurre en otros casos. "Algunos insectos utilizan sus heces como defensa, como materiales de construcción, como estiércol para sus cosechas o como marcadores", explica Czaczkes. "Quizá estas letrinas son también jardines para sus cosechas o incluso un almacén de valiosos nutrientes". 

Puede que sirva para alimentar a sus larvas o que tengan efectos antimicrobianos, como sucede con algunas termitas, pero para saberlo tendrán que seguir estudiando de cerca este comportamiento. “Nuestra descripción de estas letrinas”, concluyen, “es un primer paso para entender este tipo de estructuras. Su formación, características y el papel que juegan son ahora asuntos maduros para su estudio”.

Referencia: Nest Etiquette—Where Ants Go When Nature Calls.

Un científico podría haber resuelto el misterio del origen de la vida

La llegada de la vida al planeta ha sido siempre un misterio, pero un científico cree haber hallado la respuesta.
La vida en la Tierra ha sido durante mucho tiempo un misterio, ya que los "bloques de construcción" de aquella parecen haber aterrizado en el planeta sin que haya ninguna explicación real de cómo llegaron. 

Pero el científico Jack Szostak ha propuesto algo: estos misteriosos bloques llegaron aquí a bordo de un meteorito.
Según afirma Szostak en un artículo publicado en el portal 'Science', la vida debió haber comenzado con una molécula genética, como el ADN o ARN, que sería capaz de almacenar las instrucciones necesarias para fabricar proteínas, las cuales hacen el trabajo de mantenimiento de la vida. 
Cada una depende de otra, y los científicos no han sido capaces de decir qué llegó primero.

Del mismo modo, ninguna de esas moléculas puede trabajar sin lípidos grasos, los cuales proporcionan a las células la capacidad para almacenar sus contenidos.

RT

Envejecimiento, un enigma que la ciencia busca descifrar

Los científicos han recurrido al empleo de modelos de estudio animales o cultivos celulares para buscar las claves genéticas de la longevidad
Los factores que influyen en la longevidad de personajes centenarios como la francesa Jeanne Louise Calment -quien murió por causas naturales a los 122 años de edad, en 1997- siguen siendo un enigma para la ciencia.

Aunque originalmente se exploró la relación entre dieta y estilo de vida, el hecho de que hayan existido decenas de centenarios que crecieron en condiciones muy diversas en todo el mundo ha llevado a los investigadores a hurgar en las diferencias de su constitución genética.

Sin embargo, por las implicaciones éticas y la dificultad técnica que conlleva experimentar con humanos, los científicos han recurrido al empleo de modelos de estudio animales o cultivos celulares para buscar las claves genéticas de la longevidad.

Tal es el caso de Alexander de Luna Fors, adscrito al Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Langebio-Cinvestav) de la Unidad Irapuato en México, quien con su grupo ha logrado identificar en levaduras de cerveza un par de reguladores genéticos que controlan el envejecimiento celular: el SWR1 y ARV1.

“Se ha intentado identificar variantes de genes en individuos centenarios que luego puedan mapearse. Ahí es donde resulta importante tomar un organismo simple como la levadura, en la cual podemos modificar genes análogos a los humanos para ver si están involucrados en la regulación de la longevidad", explicó el académico del Cinvestav.
De Luna Fors recordó que ya en 1957 el genetista George Williams reconoció que el estudio de la vejez ha sido relegado por los biólogos evolucionistas debido a su asociación con la degeneración y la muerte.

El especialista en biología de sistemas genéticos consideró que el aumento en la expectativa de vida humana –en México el promedio pasó en un siglo de 34 a 74 años– ha sido un gran logro, pero al mismo tiempo plantea grandes retos de salud, pues con la edad aumenta la frecuencia de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, cáncer o diabetes.

Ante ello, dijo, otra meta que se busca es aumentar no solo la cantidad de años vividos, sino la calidad de vida en los individuos longevos. “Hay procesos celulares que aceleran o retrasan el envejecimiento, así que identificarlos en humanos podría ayudar a lograr una vejez sana”.

Puso como ejemplo las investigaciones a nivel endocrinológico realizadas en individuos que padecen progeria (envejecimiento prematuro) así como en el extremo contrario, en personas que presentan el Síndrome de Laron, el cual pese a producir enanismo se asocia con juventud celular.

En integrantes de poblaciones con síndrome de Laron en Ecuador –todos ellos longevos y con rasgos como inmunidad al cáncer y la diabetes– los investigadores han detectado modificaciones celulares que luego fueron reproducidas en modelos de estudio celular con levaduras.

“Las vías de censado de nutrientes que indican a las células que deben crecer están alteradas en estos individuos; eso los hace ser bajos en talla, pero mantiene completamente activos sus mecanismos de reparación celular”, explicó el especialista del Cinvestav.

“Esto es un ejemplo claro de cómo una modificación genética muy particular puede investigarse en un organismo simple como la levadura y después ‘traducirse’ en células humanas”, comentó Alexander de Luna.

Científicos afirman que la selva del Amazonas está perdiendo su capacidad de absorber CO2

Un equipo internacional de científicos afirmó este miércoles que la selva del Amazonas está perdiendo su habilidad de absorber los gases de invernadero.
En la década de los 90 la el bosque tropical más grande del mundo era capaz de absorber al menos 2 millones de toneladas de dióxido de carbono al año.

Actualmente, de acuerdo al grupo de científicos, la región de la amazonía ha perdido el 30% de esa capacidad.

La evidencia de este estudio, publicado en la revista Nature, se desprende de una investigación que tomó más de 30 años sobre casi 2.000 árboles en la zona.

Se descubrió que los árboles están creciendo de manera más rápida, pero también están muriendo más pronto, reduciendo la capacidad de absorber el CO2.

BBC