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Cuáles son los cinco enigmas más grandes de la Humanidad

La revista de Historia de la BBC ha resumido, según la opinión de veinte arqueólogos e investigadores, los enigmas y misterios más desconcer...

Por qué Mercurio ha encogido su tamaño hasta un 30 % más de lo que se estimaba?

Un nuevo estudio revela que Mercurio ha perdido hasta 23 kilómetros de diámetro desde su formación.


Al igual que el resto de los planetas rocosos del sistema solar, Mercurio se formó hace unos 4.500 millones de años a partir de un baile de caóticas colisiones entre rocas y asteroides. La inmensa energía liberada por estos impactos generó unas cantidades colosales de calor, que el planeta ha ido perdiendo desde entonces.

Como si se tratara de un globo que se desinfla por el frío, el interior de Mercurio se ha ido encogiendo a medida que se enfriaba. Para compensar esta pérdida de volumen continuo, sus capas rocosas más externas tuvieron que arrugarse y fracturarse, formando imponentes características tectónicas como crestas y escarpes.

Conocer la magnitud exacta de esta contracción resulta fundamental para que los astrofísicos puedan inferir cómo es el interior del planeta y comprender su evolución térmica.

“Más encogimiento significa que Mercurio podría tener un núcleo metálico más grande, menos elementos ligeros como el silicio mezclados en el núcleo de metal, o una temperatura inicial más alta”, explica Gaku Nishiyama, científico planetario del Instituto de Investigación Espacial del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y autor principal del estudio que aparece esta semana en Geophysical Research Letters.

En teoría el enfriamiento debería encoger un planeta de manera más o menos uniforme, haciendo que estas arrugas geológicas fueran comunes en todas partes. Pero la incesante formación de nuevos cráteres de impacto crea grandes depresiones y cubre el paisaje con toneladas de escombros. Esta rugosidad ha actuado como un velo geológico, haciendo que los signos de contracción planetaria sean mucho más difíciles de detectar entre los registros que abarcan miles de millones de años.

Un camuflaje de escombros cósmicos

Para resolver este enigma topográfico, el equipo de Nishiyama combinó mapas previos sobre evidencias de contracción con nuevas cartografías de rugosidad superficial para todo el globo. Por primera vez, los investigadores han logrado demostrar estadísticamente que las áreas más accidentadas de Mercurio presentan un número significativamente menor de arrugas visibles.
“Nos hizo pensar que existe un proceso que oscurece las estructuras de acortamiento”, detalla Nishiyama. Según el experto, los escombros generados por los impactos en estas zonas irregulares estarían tapando las crestas y fracturas tectónicas provocadas por la contracción térmica, de la misma manera que una capa de grava recién esparcida logra ocultar los surcos de una carretera.

Apoyándose en la tasa de encogimiento observada en las llanuras menos alteradas, los científicos calcularon la contracción que debió ocurrir a escala global, incluyendo las zonas ásperas. Sus resultados indican que estas características tectónicas ocultas podrían suponer entre un 10 % y un 30 % más de encogimiento a lo largo de la vida de Mercurio.
Esto se traduce en una reducción total de hasta 23 kilómetros en el diámetro del planeta, una cifra que contrasta drásticamente con las estimaciones actuales, que lo situaban entre los 4 y los 16 kilómetros.

“El 30 % es un poco sorprendente, pero la cantidad corregida de contracción en realidad tiene sentido para mí”, confiesa Nishiyama. Con esta nueva estimación, las observaciones empíricas sobre cuánto se ha enfriado y encogido el planeta coinciden mucho mejor con las predicciones teóricas basadas en la física, sugiriendo que la comunidad científica está más cerca de comprender qué ocurre en las entrañas del cuerpo rocoso más pequeño de nuestro vecindario cósmico.

A la espera de la misión BepiColombo

A pesar de la magnitud de este ajuste, los autores de la investigación advierten que las nuevas cifras todavía podrían quedarse cortas. Los datos actuales sobre la topografía de Mercurio, recopilados por la histórica misión MESSENGER de la NASA que finalizó en 2015, solo permiten medir con fiabilidad aquellas estructuras geológicas que superan los cinco kilómetros de diámetro, dejando en la sombra las fracturas más pequeñas.

Afortunadamente, el panorama de la exploración planetaria está a punto de cambiar. En noviembre de 2026, la sonda conjunta europea y japonesa BepiColombo, la tercera misión de la historia en visitar Mercurio, comenzará a recopilar escaneos de altísima resolución de su superficie.

Los investigadores esperan que este nuevo aluvión de datos orbitales revele escarpes, crestas y cráteres con un nivel de detalle sin precedentes, despejando definitivamente las incógnitas sobre la evolución del planeta.

Fuente: AGENCIA SINC

La momia que parece estar gritando lleva 3.000 años guardando un misterio


Su rostro quedó atrapado en una expresión inquietante durante milenios. Nuevos análisis permiten reconstruir qué pudo sucederle y por qué su apariencia resulta tan perturbadora.


Hay rostros que parecen contar una historia incluso cuando han pasado miles de años. Este es uno de ellos. Una mujer del antiguo Egipto fue enterrada hace aproximadamente tres milenios y, cuando su cuerpo volvió a ser examinado en tiempos modernos, había algo imposible de ignorar: su boca permanecía completamente abierta, como si hubiera muerto en medio de un grito. Desde entonces, su aspecto ha alimentado numerosas interpretaciones. Sin embargo, nuevas investigaciones apuntan a una explicación mucho más concreta y, al mismo tiempo, inquietante.

El rostro que desconcertó a los investigadores


La historia de esta particular momia comenzó en 1935, cuando fue descubierta durante una excavación en Tebas, una de las grandes ciudades del antiguo Egipto. El cuerpo apareció enterrado junto a otros miembros de la familia relacionada con Senmut, un importante arquitecto real que tuvo una estrecha relación con la faraona Hatshepsut.

Pero fue su rostro el que terminó convirtiéndola en una de las momias más llamativas conocidas. La mujer tenía la boca abierta y una expresión que parecía congelar en el tiempo un momento de sufrimiento. De ahí surgió el sobrenombre de “momia que grita”, una denominación tan popular como difícil de interpretar desde el punto de vista científico.

Durante décadas, una de las explicaciones más sencillas fue que aquella expresión se debía a un proceso de momificación deficiente. Si el cuerpo no había sido preparado correctamente, se pensaba, los tejidos podrían haberse deteriorado o desplazado de una manera que explicara la posición de la mandíbula.

Sin embargo, los estudios modernos comenzaron a dibujar una imagen diferente. En lugar de encontrar evidencias de una preparación descuidada, los investigadores descubrieron señales de que la mujer había recibido un tratamiento funerario considerablemente elaborado.
En 2024, las investigadoras Sahar Saleem, de la Universidad de El Cairo, y Samia El-Merghani, del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, volvieron a examinar el cuerpo utilizando métodos que no requerían dañarlo.

Los resultados aportaron nuevos detalles sobre aquella mujer. Medía aproximadamente 1,5 metros y habría muerto cuando tenía unos 48 años. Pero lo más interesante estaba relacionado con la manera en que fue preparada para su viaje al más allá.

Una momificación mucho más sofisticada de lo que parecía

Los análisis revelaron que el cuerpo había sido tratado con materiales de considerable valor. Entre ellos aparecieron resinas importadas como el incienso y el enebro, productos que no encajan con la idea de una momificación realizada de manera descuidada o improvisada.

La mujer también llevaba una elaborada peluca confeccionada con fibras de palmera datilera y tratada con henna. Todos estos elementos sugieren que quienes prepararon el cuerpo dedicaron especial atención a su apariencia y conservación.

Y ahí aparece una de las grandes preguntas del caso: si la momificación fue cuidadosa, ¿por qué quedó con la boca abierta?

Una posibilidad es que la expresión no se produjera durante el proceso funerario, sino antes o inmediatamente después de la muerte. Los investigadores han considerado la posibilidad de un fenómeno conocido como espasmo cadavérico, una contracción muscular que puede producirse alrededor del momento de la muerte y fijar determinadas posturas.

Si esta hipótesis fuera correcta, la expresión que hoy vemos en el rostro de la momia podría ser, en cierto modo, un reflejo de sus últimos instantes.

Pero todavía queda una pieza fundamental del rompecabezas. Los científicos no han podido establecer con seguridad qué provocó su muerte.

Una muerte que todavía no tiene explicación definitiva

Las investigaciones no han identificado una causa concreta. Entre las posibilidades consideradas aparecen problemas médicos graves, como un infarto, un ictus o la rotura de un aneurisma. Cualquiera de estos episodios podría haber provocado un deterioro repentino y un intenso sufrimiento antes de la muerte. También se ha planteado una posibilidad mucho más dramática: que la mujer hubiera sufrido la mordedura de una serpiente venenosa. Sin embargo, los investigadores no encontraron marcas en el cuerpo que permitan respaldar esta hipótesis, por lo que permanece en el terreno de la especulación.

La propia momificación también conserva una incógnita. Los órganos internos permanecieron dentro del cuerpo y no se encontró una incisión evidente que demostrara que hubieran sido extraídos. Es un detalle que los investigadores todavía no han conseguido explicar por completo.
Por ahora, la “momia que grita” continúa sin revelar exactamente qué ocurrió hace unos 3.000 años. Pero los nuevos análisis permiten descartar algunas de las explicaciones más sencillas y ofrecen una interpretación diferente de su inquietante rostro.

Quizá no se trate de una expresión creada por una mala momificación. Quizá sea algo mucho más cercano a una instantánea de la muerte: una postura que quedó atrapada en el cuerpo y que sobrevivió durante milenios.

Eso convierte a esta momia en algo más que un curioso hallazgo arqueológico. Su rostro podría ser una de las pocas pistas que quedan de los últimos momentos de una mujer cuya identidad, historia y muerte permanecieron ocultas durante miles de años.

Fuente: La Razón

Cual es el verdadero motivo de la circunscisión Judía?

Una teoría: Apostia, un motivo del origen de la circuncisión


Para proteger el sensible glande, la mayoría de las especies poseen un prepucio protector. En el hombre primitivo, este prepucio era sin duda más protector que en la actualidad. Un efecto secundario fue una mayor incidencia de infecciones (un prepucio largo y ajustado es bueno para la protección, pero malo para la higiene y las infecciones) y un menor éxito reproductivo (véase el caso de Abraham y Sara).

Las mutaciones genéticas dieron lugar a algunos bebés circuncidados de forma natural, una práctica que continúa hasta nuestros días. Sin duda, las sociedades antiguas se percataron de que estos niños vivían vidas más largas y saludables, y tenían mayor éxito reproductivo.

Finalmente, reprodujeron el efecto de la apostia cortando el prepucio con las herramientas primitivas a su disposición. Desconocemos si circuncidaban solo a los líderes o a toda la población. Sin embargo, la población aumentó tanto que la zona de África que originalmente albergaba al hombre primitivo quedó superpoblada. Esto dio lugar a al menos tres grandes oleadas migratorias que poblaron el mundo. Cada una de estas oleadas migratorias practicó alguna forma de circuncisión, de modo que esta práctica se extendió a diversas sociedades alrededor del mundo.

Hemos observado antiguas pinturas rupestres (de entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad) que podrían representar la circuncisión.

Ciertamente, vemos pinturas en tumbas egipcias que representan circuncisiones reales.

La nación hebrea incorporó esto a sus tradiciones religiosas, de modo que se convirtió en un mandamiento divino y un requisito para los varones en la fe judía. Un proceso similar ocurrió en el islam, aunque supuestamente Mahoma fue circuncidado de forma natural.

La naturaleza del prepucio ha seguido evolucionando a lo largo de los siglos. En la actualidad, presenta una amplia gama de configuraciones, desde vestigiales hasta muy largas, y desde laxas hasta muy ajustadas.

Tabúes de la circuncisión de Schöberlein. Fimosis, afecciones del frenillo y del prepucio, fimosis e iniciación masculina.


Podría argumentarse que en los países modernos del primer mundo, las instalaciones de higiene son lo suficientemente buenas como para que la circuncisión no sea estrictamente necesaria, siempre y cuando cada hombre sea muy meticuloso con su higiene personal. Sin embargo, esto no es del todo cierto.

Las naciones y poblaciones que practican la circuncisión parecen tener una menor incidencia de cáncer de pene y de cuello uterino, independientemente de las condiciones de higiene. En India, los hindúes no practican la circuncisión, los musulmanes sí.

El cáncer de cuello uterino afecta a más mujeres hindúes que musulmanas

Esto es cierto en gran medida en todo el mundo. Israel, donde la circuncisión es una práctica muy extendida, tiene una tasa mucho menor de cáncer de pene y de cuello uterino que las naciones europeas donde la circuncisión es mayoritariamente no practicada, a pesar de que los europeos disfrutan de condiciones climáticas más favorables.

Aquí se presenta una visión general basada en la ciencia (nominalmente a favor de la circuncisión, ya que los estudios demuestran beneficios para la salud al circuncidarse, mientras que ningún estudio demuestra beneficios al no estar circuncidado). Cabe destacar que el autor no realizó ninguna investigación; simplemente editó los resultados y proporciona una extensa bibliografía, además de enlaces a sitios web en contra de la circuncisión para que el lector interesado pueda consultar ambos puntos de vista.

Una evaluación basada en la evidencia

Entonces, ¿cuál es el verdadero propósito de la circuncisión?
Fundamentalmente, se trata de una medida de salud preventiva para el hombre y sus futuras parejas.
En segundo lugar, se realiza por diversas razones sociales. La religión lo exige. El padre fue circuncidado. El niño encaja con la mayoría de sus compañeros. En Estados Unidos, a menudo las mujeres rechazan un pene sin circuncidar, aunque en otras partes del mundo donde no se practica la circuncisión, las mujeres parecen aceptarlo.

Leido y tomado de: Quora