Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leerlo en el enlace a continuación

Entrada destacada

Para que meditar? La respuesta de este monje budista es la mejor respuesta que encontrarás

La meditación se ha convertido en una actividad de moda en la sociedad secular. Y aunque no hay duda de que puede usarse sin un contexto esp...

La actividad solar provoca tormentas eléctricas sobre la Tierra

  • La actividad solar está desatando tormentas eléctricas de rayos y relámpagos sobre la Tierra, con serios peligros para la población, de acuerdo a científicos británicos. 
Los expertos de la Universidad de Reading, en el sur de Inglaterra, concluyeron que cuando ráfagas de viento de alta velocidad con partículas solares ingresan en nuestra atmósfera, se incrementa el número de tormentas eléctricas sobre la Tierra.

La investigación fue publicada en la revista científica Environmental Research Letters.

Los especialistas indicaron que debido a que la actividad solar es controlada muy de cerca por satélites en el espacio, es posible ahora pronosticar cuándo esas tormentas eléctricas azotarán el planeta Tierra.

El científico jefe del estudio, el astrónomo británico Chris Scott, concluyó que ese tipo de tormentas de rayos y relámpagos "representa una amenaza significativa" para los habitantes del planeta.

"Cada año hay cerca de 24.000 personas alcanzadas por rayos y relámpagos, así que entender más o poder advertir con tiempo la severidad de estas tormentas de rayos tiene que ser útil", subrayó.
A medida que el sol rota, una feroz bola de plasma expulsa partículas cargadas que viajan entre 400 y 800 kilómetros por segundo o 900.000 a 1,8 millones de millas por hora.

La llegada de esas ráfagas de viento solar a la atmósfera terrestre pueden provocar las Auroras Boreales, aunque el nuevo estudio muestra cómo además influencian patrones climatológicos en la Tierra.

"El viento solar no es continuo, posee flujos lentos y rápidos. Debido a que el sol rota, estos flujos pueden ser expulsados uno tras otro, por lo que si hay vientos solares rápidos sumados a unos más lentos, ello provoca una concentración de vientos solares", explicó el doctor Scott.

Los científicos británicos descubrieron que cuando la velocidad e intensidad de los vientos solares aumenta, también se incrementa el ritmo de tormentas eléctricas con descargas de rayos y relámpagos.

También explicaron que esos cambios climatológicos turbulentos pueden durar más de un mes después de que las partículas solares llegaron a la Tierra.

El equipo utilizó información proveniente del norte de Europa y reveló que hubo en promedio 422 tormentas eléctricas en los 40 días después que las ráfagas de viento solar de alta velocidad arribaran al planeta, comparado con 321 tormentas en los 40 días previos.

El hallazgo fue sorprendente, explicó Scott, ya que hasta ahora se creía que un incremento de las ráfagas de viento solar tendría el efecto inverso.

"Fue totalmente inesperado porque estos flujos de partículas solares traen consigo un campo magnético acentuado que protege a la Tierra de los rayos cósmicos de alta energía que provienen de fuera del Sistema Solar, generados cuando las supernovas explotan y que aceleran la velocidad de las partículas hasta la velocidad de la luz", continuó.

Investigaciones previas habían demostrado que los rayos cósmicos del espacio pueden aumentar el nivel de tormentas eléctricas, y se creía que un mayor efecto de protección de las partículas solares provocaría una reducción en el número de tormentas eléctricas.

"Por el contrario, lo que en realidad vimos fue un aumento pronunciado de tormentas. Parece que estos vientos solares traen consigo una menor población energética de partículas, y estas a su vez acentúan el ritmo de tormentas con rayos y relámpagos", sostuvo Scott.

El equipo británico no está totalmente seguro acerca del mecanismo que provoca esto, pero dijo que las partículas podrían estar penetrando las nubes de tormenta, facilitando la descarga eléctrica con rayos y relámpagos.

"Ahora tenemos que seguir estas partículas energéticas hasta la atmósfera, para ver dónde terminan. Sabemos que no tienen la energía suficiente para llegar a la tierra, por lo que podrían ser detenidas en la atmósfera baja, y debemos averiguar en dónde exactamente", continuó.


Aunque la información fue obtenida en Europa, los investigadores creen que los efectos son globales.

ANSA

No hay comentarios:

Publicar un comentario