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De Jesucristo a James Joyce: una breve historia del Santo Prepucio

Un objeto se transforma en reliquia cuando la fe o la intención son depositadas en él. Es posible que la fe obre milagros, y dentro de este paradigma, el Santo prepucio es de especial interés para ver en operación la maquinaria institucional de la fe, además de sus curiosos resultados místicos.
Para el cristianismo, las reliquias sagradas son embajadores terrenales de voluntades divinas, milagros de carne o restos de ella, objetos llevados al límite del fetiche que a fuerza de plegarias se vuelven sagrados –o son tratados como tales. Una de las reliquias más curiosas ha sido el Santo Prepucio, que aparece en numerosos textos litúrgicos desde el medioevo y cuya propiedad se disputaron distintas iglesias. Como único remanente físico de Jesús, su posesión y sus numerosos poseedores conforman una de las historias más extrañas de Occidente.

Según el evangelio apócrifo atribuido a Santo Tomás, la circuncisión de Cristo se llevó a cabo ocho días después de su nacimiento, según la ley del Antiguo Testamento. En el texto se describe que el prepucio fue guardado por una mujer en una caja de alabastro con aceite de nardo. El hijo de la mujer lo habría vendido nada menos que a María Magdalena, décadas después, para desaparecer durante ocho siglos.

La siguiente aparición del Santo Prepucio fue en el año 800, como regalo del Papa León III a Carlomagno. El Papa necesitaba del conquistador para mantener a sus enemigos lejos de Roma, y el santo regalo selló el vínculo. A partir de ese momento, la reliquia pareció multiplicarse, como los peces y los panes, apareciendo en numerosas iglesias a lo largo y ancho de Europa. Además, sus poderes milagrosos comenzaron a hacerse de buena fama, ayudando a las mujeres a concebir y a eliminar los dolores de parto.

En el siglo XV, la reina Catalina de Aragón (esposa de Enrique VIII de Inglaterra) tomó prestada la reliquia, y un heredero al trono apareció nueve meses después. La reina le mandó construir un santuario, aunque el reinado de Catalina necesitó más de una reliquia para mantenerse a flote con su venial esposo.
Pero la conexión del Santo Prepucio con los milagros no hacía sino comenzar. Figuras místicas como Brígida de Suecia y Catalina de Siena (santa patrona de Italia) describieron visiones extáticas que involucraban al Santo Prepucio y lo transformaban en una suerte de anillo nupcial que sellaba la unión entre ellas y Cristo. Tal vez el caso más emblemático sea el de Santa Agnes Blannbekin, quien escribió en el siglo XIV sobre su curiosa experiencia mística en estos términos:

Llorando y con compasión, empezó a pensar en el prepucio de Cristo, dónde puede ser localizado [después de la Resurrección]. Y he aquí, pronto se sintió con la mayor dulzura en su lengua un pequeño pedazo de piel por igual la piel en un huevo, que se tragó. Después de que ella se había tragado, ella volvió a sentir la poca piel en su lengua con dulzura, como antes, y de nuevo se la tragó. Y esto le ha pasado un centenar de veces. Y cuando lo sintió con tanta frecuencia, se sintió tentada a tocarlo con el dedo. Y cuando quiso hacerlo, esa pequeña piel bajó por su garganta por su cuenta. Y fue dicho a ella que el prepucio fue resucitado con el Señor en el día de la resurrección. Y tan grande era la dulzura del sabor que ella podía sentir en todas [sus] extremidades y partes de los miembros de una transformación dulce…

Pero la multiplicación del prepucio además de su función como sello de la unión mística/erótica o política fue puesta en duda por reformadores como Calvino o Voltaire. La popularidad de la reliquia venía con un coste imprevisto para la Iglesia (pues no sólo se le atribuían poderes que lindaban con un poderoso erotismo, sino que era un recordatorio carnal del origen judío de Jesús) y el Vaticano comenzaron a referirse al prepucio como una “curiosidad”. Para el siglo XIX, se ordenó dejar de rendirle culto. En un siglo de razón y avance industrial sin precedentes hasta entonces, los místicos comenzaron a ser tratados como histéricos.


Una de las últimas referencias al Santo Prepucio se encuentra curiosamente en el Ulysses, de James Joyce. El problema de la circuncisión y especialmente el de las reliquias está presente en toda la obra pero es en el penúltimo capítulo, donde se narran los caminos que siguieron respectivamente Leopold y Stephen, donde leemos lo siguiente:

A Stephen: el problema de la integridad sacerdotal de Jesús circunciso (1 de enero, fiesta de guardar, oír misa y abstenerse de trabajo servil innecesario) y el problema de si el divino prepucio, el carnal anillo nupcial de la santa iglesia católica apostólica romana, conservado en Calcata, sería merecedor de simple hiperdulia o del cuarto grado de latría acordado a la abscisión de tales excrecencias divinas como el cabello y las uñas de los pies. [Trad. de J. Salas Subirat, ed. Colofón, p. 726]

La blasfemia no era extraña a Joyce, y los investigadores han documentado el interés del escritor acerca de la sagrada reliquia en su edición de los escritos del padre Alphons Victor Müller, El sagrado prepucio de Cristo (1907), quien se burlaba de la sexualidad latente en el culto católico, refiriéndose al éxtasis místico como “desafortunadas aberraciones histérico-sexuales”, además de consignar la existencia de al menos 13 prepucios, la mayoría de ellos en Francia. La historia de las reliquias del niño Jesús también ofrece motivos de curiosidad cuando se piensa en los 500 dientes de leche esparcidos de manera similar por lugares santos.

Calcata, el lugar al que se refiere Joyce, era hogar de una pequeña iglesia a pocos kilómetros de Roma, además de la última sede conocida del Santo Prepucio. El pueblo siguió rindiendo culto a la reliquia hasta la década de los 80 del siglo XX, contrariando la prohibición del Vaticano e, incluso, sacándola cada año de su escaño para pasearla por el pueblo.

Pensar a Jesús en términos sexuales –incluso físicos– seguía siendo considerado herejía, además de motivo de excomunión para los creyentes. La atribulada historia del Santo Prepucio, así como los placeres y milagros que se le atribuyeron a lo largo de la historia, siguen siendo un recordatorio de que lo sagrado solamente cambia de forma para sobrevivir; que lo sagrado es, además, un repositorio de las expectativas de los creyentes, quienes con su fe y su intención significan los más curiosos objetos hasta atribuirles propiedades sobrenaturales.


Fuente: pijamasurf

Receta para combatir almas en pena



Un metafísico solicita evitar hablar con los aparecidos porque se desconoce a quien se invoca

Hay quienes piensan que al morir, las almas penan recorriendo los sitios de mayor arraigo en vida y según una teoría del metafísico y terapeutaReiki, Francisco Guillermo Martínez Segura,estas personas sólo lograrán trascender el plano terrenal mediante la oración y otras recetas que te presentamos a continuación.

Entrevistado por EL UNIVERSAL Veracruz, el metafísico afirmó, “cuando no se hace oración a la persona, su alma permanece aquí, es como si divagara en el área donde murió” y por esto, resulta común referirnos ante personas fallecidas como almas en pena.
Cuando alguien muere, hay testigos que aseguran haber visto post-mortem al finado y eso, asegura el experto, es porque no recibieron las suficientes oraciones en el lugar donde murió; hecho que prevalecerá hasta que el alma del difunto cumpla con el proceso de sanaciónmediante la oración.
En caso de muerte accidental o repentina, Francisco Martínez sugiere la colocación de una cruz en el área donde falleciera la persona, además de rezar a su alma para que pueda rebasar elplano terrenal.

Si la persona falleciera por enfermedad o la familia tuviera conocimiento de una muerte próxima, en apoyo al espíritu que dejará de tener vida física, se deben unificar los familiares y seres queridos y rezar alrededor de ella.

Según el especialista, los sitios donde es posible evidenciar con mayor frecuencia sucesos paranormales relacionados a espíritus en pena son los ríos, las cuevas, montañas y carreteras; hechos ante los cuales, los vivos debemos “hacer oración antes de salir de casa y principalmente, antes de salir de viaje para prevenir cosas inesperadas”.

Cuando las personas son víctimas de alguna aparición, Francisco Martínez solicita estrictamente, evitar hablar con los aparecidos porque se desconoce a quien realmente se está invocando, pudiéndose tratar de seres oscuros que atraigan discordia espiritual a la persona.

Otra recomendación en torno a las apariciones de entes en casa, es dar solución a éstas mediante la oración, esparcir humo de incienso, colocar velas y flores blancas, bendecir la propiedad con ayuda de algún sacerdote, o bien, utilizar magia blanca poniendo en un recipiente sal con limones partidos en las esquinas.

En el marco de este día de muertos, la gente que visita los cementerios, agrega el metafísico, debe acudir a los panteones en actitud de respeto y solemnidad, llevando un amuleto que represente la protección divina, persignarse antes de entrar y orar previamente, pidiendo la protección y la distancia con el mundo no físico.

El especialista culmina, “este día, los muertos regresan porque es un llamado fuerte, espiritual y en masa por todos los que compartimos esta tradición, hacemos una poderosa invocación y nuestros muertos nos escuchan, nos contactan” para decirnos que están en pensamiento con nosotros.

Las personas interesadas en conocer más sobre este proceso de sanación y liberación de las almas, pueden comunicarse con Francisco Martínez a través del teléfono 0442291079524, o visitarlo en su consultorio ubicado en Calle Progreso 124 de la Colonia el Morro en el municipio deBoca del Río, Veracruz, donde atiende éste y otros temas relacionados con la vida y la muerte.


Fuente: EL UNIVERSAL

Hallan restos óseos donde se dice que reposa Alejandro Magno

Arqueólogos han encontrado restos óseosdentro de una tumba de piedra caliza en un extenso complejo funerario griego que data de la época de Alejandro Magno. Se trata del descubrimiento más importante hasta la fecha en el lugar.
Se cree que Anfípolis es la necrópolis antigua de mayor extensión descubierta en Grecia y ha generado especulaciones sobre si el antiguo conquistador o un miembro de su familia fue enterrado allí.

Alejandro murió en Babilonia, el actual Irak, pero no se sabe dónde fue sepultado.

Los restos son analizados para ser identificados, dijo el Ministerio de Cultura de Grecia. Con anterioridad, los arqueólogos habian dicho que la tumba posiblemente pertenecía a un macedonio importante y que el lugar había sido saqueado.

UN HÉROE

"Probablemente es el monumento de una persona muerta que se convirtió en un héroe, o sea un mortal que era admirado por la sociedad en ese momento", dijo el ministerio. "El fallecido era una persona importante, ya que solo eso puede explicar la construcción de este complejo funerario excepcional", agregó.

El cuerpo fue colocado en un ataúd de madera, que se desintegró con el tiempo. Los restos óseos fueron hallados tanto dentro como fuera de la sepultura enterrados en la cámara subterránea más recóndita del complejo.

También se encontraron clavos de hierro y bronce, así como decoraciones con hueso y vidrio del ataúd, dentro de la sepultura.

GRAN COMPLEJO FUNERARIO

Las excavaciones en el lugar, ubicado en el noreste de Grecia cerca de la ciudad de Tesalónica, comenzaron en 2012. Acapararon los titulares de todo el mundo cuando los arqueólogos anunciaron el descubrimiento del extenso complejo custodiado por dos esfinges y rodeado por un muro de mármol de 497 metros.

Desde entonces, en la tumba también se halló un mosaico de colores en el suelo que muestra el secuestro de Perséfone, la hija de Zeus, además de dos estatuas con formas femeninas conocidas como cariátides.

La tumba data de los años 325 al 300 antes de Cristo. Alejandro falleció en el 323 AC tras una campaña militar por Oriente Próximo, Asia y el noreste asiático.

Fuente: ciencia plus