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Cuáles son los cinco enigmas más grandes de la Humanidad

La revista de Historia de la BBC ha resumido, según la opinión de veinte arqueólogos e investigadores, los enigmas y misterios más desconcer...

Explican las causas genéticas del envejecimiento, que comienza entre 40 y 50 años

Barcelona, 30 ene (EFE).- Los mismos genes que son beneficiosos en la infancia son perjudiciales en la vejez y eso puede explicar las causas genéticas últimas del envejecimiento, que empieza entre los 40 y 50 años, al final del periodo reproductivo.


Estas son las conclusiones de un estudio del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC) de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), que hoy publica la revista "Nature Ecology & Evolution".

El estudio supone un nuevo avance en las investigaciones sobre las causas del envejecimiento humano, un reto para el sistema de salud pública y un enigma científico para los biólogos evolutivos.

Según ha explicado el profesor de la UPF, Arcadi Navarro, que ha coliderado la investigación, no existe una teoría universal sobre las causas del envejecimiento y tampoco está claro cuál será su impacto global sobre la salud humana.

Ahora, este estudio ha aprovechado todos los datos acumulados durante una década de investigación sobre las bases genéticas de las enfermedades complejas, desde el parkinson hasta el cáncer, pasando por la diabetes, para poner a prueba las diferentes teorías evolutivas de la senescencia.

Hasta ahora, los esfuerzos para entender las causas evolutivas del envejecimiento se limitaban a modelos de experimentación, pero actualmente, según Navarro, la cantidad de datos disponibles de la relación entre genotipo y fenotipo representa una oportunidad sin precedentes de llevar a cabo análisis en humanos.

Esta información está a disposición de la comunidad científica desde grandes bases de datos internacionales como la European Genome Phenome Archive (EGA): un proyecto conjunto entre el Instituto Europeo de Bioinformática (EBI, Cambridge) y el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona.

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El equipo coliderado por Navarro ha examinado los resultados de unos 3.000 trabajos con más de 2.500 marcadores sobre un total de 120 enfermedades.

Según Navarro, "poder determinar si un individuo es sano o si desarrollará alguna enfermedad a lo largo de la vida ha aumentado mucho a medida que se han ido recogiendo más y más datos".

Para empezar, los científicos consideraron si los marcadores para cada enfermedad tienen un efecto en la juventud o en la vejez, "una distinción importante ya que si una mutación tiene consecuencias nocivas en la vejez, nuestros genes ya se habrán traspasado a la descendencia y la selección natural no podrá actuar".

Los resultados de este estudio muestran que la frecuencia y el efecto de las mutaciones que causan enfermedades en la vejez son más grandes que las que causan enfermedad en edad temprana.

"Hemos encontrado un umbral evolutivo a los 40-50 años, una edad biológicamente significativa porque limita el período reproductivo", ha indicado Navarro.

Los estudios bioinformáticos realizados por el investigador del IBE Juan Antonio Rodríguez, primer autor del trabajo, han demostrado además que hay mutaciones que son beneficiosas en la juventud pero se tornan perjudiciales en la vejez.

Aún así, "al ser positivas durante el periodo reproductivo serán favorecidas por la selección natural y traspasadas a la descendencia, por lo tanto difícilmente se podrán suprimir", explica Rodríguez.

"La decadencia física durante la vejez podría ser el precio evolutivo que tenemos que pagar para llegar sanos a la edad de tener hijos", ha resumido la colíder del estudio y jefa de grupo en el IBE, Elena Bosch.

Bosch ha puesto como ejemplo, un medicamento que damos a un niño puede tener efectos negativos cuando sea viejo, pero también puede ocurrir que una persona muy enfermiza en la niñez, si sobrevive, tenga una salud de hierro en la tercera edad.

Científicos confirman la teoría sobre lo que las personas ven antes de morir

Un estudio reciente de investigadores israelíes ha revelado datos sorprendentes sobre cómo nuestro cerebro reproduce los recuerdos antes del fallecimiento.


pixabay.com

En las películas de acción a menudo los directores nos muestran cómo el protagonista revive toda su vida en unos instantes ante el riesgo de una muerte inminente y al parecer algo similar ocurre en la vida real.

Hasta ahora los científicos no habían estudiado cómo nuestro cerebro reproduce los recuerdos ante situaciones críticas, pero ahora los investigadores de la universidad de Hadassah, Israel, han dado una explicación de este fenómeno cognitivo, informa 'The Telegraph'.

En su reciente estudio los científicos han analizado profundamente siete ejemplos del fenómeno al que llamaron 'la experiencia de la revisión de la vida' ('life review experience', o LRE, en inglés). Con base en este análisis los investigadores han elaborado un cuestionario para enviarlo a 264 participantes que han contestado detalladamente sobre su experiencia de la LRE.

Los investigadores creen que el fenómeno de la revisión de la vida, que la mayoría de los participantes confiesa haber experimentado, podría ser causado por las partes del cerebro que almacenan los recuerdos como la corteza prefrontal, temporal medial, y la corteza parietal. Tras el estudio también se ha revelado que durante el proceso de la revisión los recuerdos raramente aparecen en orden cronológico, como lo muestran en las películas de Hollywood.

Además los científicos han descubierto, que entre los recuerdos que aparecen durante la experiencia de la revisión de la vida estaban momentos intensamente emocionales, y el fenómeno también "puede ocurrirle a personas sanas en condiciones extremas de estrés psicológico y fisiológico".

La supuesta maldición que un indio lanzó contra los presidentes de los EEUU.

Corretea por la red, desde hace varios años, una curiosa lista cuyo propósito es comparar las sorprendentes casualidades que existieron entre dos de los presidentes más famosos de los Estados Unidos: Abraham Lincoln y John F. Kennedy.



Cabe destacar que muchos de los datos que ahí se reflejan no son del todo correctos o están puestos de un modo en el que exista, a propósito, alguna coincidencia entre ambos. Pero una de las cosas a destacar es cuando se llega al apartado sobre el fallecimiento de ambos, producido por atentado y se vincula directamente con una antiquísima y supuesta maldición que fue lanzada en 1836 por un indio nativo llamado Tenskwatawa, más conocido como ‘el Profeta Shawnee’.

El motivo por el que supuestamente lanzó dicho maleficio venía precedido de la batalla de Tippecanoe que enfrentó en 1811 a una confederación de pueblos tribales liderada por Tecumseh (hermano de Tenskwatawa) con el ejército de los EEUU comandado por William H. Harrison.

A raíz de la opresión que mantuvo el ejército yanqui hacia los nativos propició una leyenda que se convirtió en una tradición oral, por la que, según parece, un cuarto de siglo después de lo acontecido en la mencionada batalla el profeta indio predijo la derrota en las urnas de Harrison para las elecciones que se iban a celebrar ese mismo año pero auguró que ganaría la siguiente (en 1940) y lanzando una profecía por la cual aseguraba que moriría antes de finalizar el mandato, ocurriéndole lo mismo a todos los presidentes que fuesen escogidos en un año terminado en cero.

Evidentemente esto no tiene fundamento histórico alguno y la gran mayoría de historiadores se han ocupado en desmentir que Tenskwatawa echase maldición alguna. No se sabe cuándo, ni el medio que se utilizó para difundirlo por primera vez, pero todo apunta a un antiguo viral, mucho antes de que llegase internet, que se realizó aprovechando el casual fallecimiento de algunos presidentes norteamericanos, aunque muchos de los datos que se aportan para que parezca creíble están tergiversados o tienen algún error.

Esta es la lista de presidentes, datos y motivos que se dan para argumentar la posible veracidad de la conocida como ‘Maldición de Tecumseh’:

El primero de ellos fue el propio William H. Harrison quien murió en 1841 a causa de una neumonía un año después de ser elegido. Dos décadas después, en 1865, fue asesinado Abraham Lincoln mientras estaba en su segundo mandato, aunque fue el primero el que ganó en 1860. También fue asesinado, en 1881, James Garfield, tras un año en la Casa Blanca y lo mismo le ocurrió, en 1901, a William McKinley. Warren Harding, que ganó las elecciones en 1920, moría tras un ataque al corazón en 1923.

Donde más cojea esta lista es al llegar a Franklin D. Roosevelt, quien murió debido a una hemorragia cerebral en 1945 tras iniciar su cuarto periodo presidencial. Los defensores de la Maldición de Tecumseh se escudan en que el tercer mandato de Roosevelt se produjo tras ganar las elecciones de 1940.

El séptimo y último presidente que falleció en el cargo y fue elegido en un año cero fue John F. Kennedy, asesinado en el atentado de Dallas de 1963.

Pero claro, desde entonces ningún otro mandatario estadounidense ha muerto ocupando el cargo, poniéndose como excusa que la maldición desapareció gracias Nancy Reagan, ya que argumentan que ésta había contratado a una serie de astrólogos y videntes que ‘deshicieron el maleficio’, causa por la que defienden que el 30 de marzo de 1981, un año después de haber sido elegido presidente, Ronald Reagan no murió en el atentado que sufrió en Washington y haciéndose extensible al siguiente al que le hubiese tenido que ocurrir: George W. Bush, quien aunque no padeció enfermedad grave o atentado alguno que acabó con su vida, sí que ocupaba el cargo durante el 11 de septiembre de 2001, fecha en la que Al Qaeda atentó contra los Estados Unidos.

Evidentemente, en este tipo de historias hay un enorme grado de invención por parte de aquellos que creen en hechos paranormales y teorías de la conspiración y, aunque se ha dado alguna casualidad, hay que tener en cuenta que la mayoría de los casos expuestos están cogidos por los pelos e incluso trastocando algún que otro dato para que pueda encajar en este tipo de historias que carecen de base alguna.

Fuente: yahoo / MF