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Cuáles son los cinco enigmas más grandes de la Humanidad

La revista de Historia de la BBC ha resumido, según la opinión de veinte arqueólogos e investigadores, los enigmas y misterios más desconcer...

Pájaros que mienten para asustar a sus depredadores

Los trinos, graznidos y otros sonidos emitidos por aves transmiten información, y bastantes pájaros saben reconocer la presencia de un ave rapaz por los “gritos de alerta” que emiten individuos de especies distintas. 
Un pájaro de la especie Acanthiza pusilla.
Debido a ello, si estaban dando caza a una presa, probablemente suspenderán su operación, al menos de momento, para intentar localizar a ese depredador más peligroso que ellos y evitar pasar de cazadores a cazados.

Se ha descubierto que uno de los pájaros más pequeños en Australia tiene una astuta y hábil estrategia para proteger su nido de los depredadores: imita, con bastante perfección, esos “gritos de alerta” de otras especies de aves avisando de la presencia de grandes aves rapaces, haciendo creer a sus depredadores que están en riesgo de convertirse en presas. Oír, aparentemente, a tantos pájaros distintos alertando del mismo peligro, convence a muchos atacantes de que la amenaza es real y que deben renunciar atacar a su presa a cambio de protegerse del depredador mayor.

El equipo de Branislav Igic, Jessica McLachlan y Robert Magrath, de la Universidad Nacional Australiana, ha comprobado que los pájaros de la especie Acanthiza pusilla imitan todo un coro de las llamadas de alarma de otras especies, avisando de la presencia en el aire de una gran ave de presa común en su ecosistema, cuando los depredadores atacan su nido. La ausencia de ave rapaz alguna en vuelo en este contexto implica que estas alarmas albergan información deliberadamente falsa sobre el tipo de peligro presente, lo que encaja con la treta de imitar los sonidos de otras especies de pájaros.


Strepera graculina
Experimentos con pájaros de la especie Strepera graculina, depredadores habituales de los Acanthiza pusilla, revelaron que esos atacantes tratan esas alarmas como si ellos mismos estuvieran amenazados por halcones o grandes aves rapaces similares en vuelo. Al escuchar las alarmas, escrutan el cielo para intentar localizar el peligro, o directamente huyen, lo que confirma la función engañosa de las imitaciones. El éxito de la farsa proporciona a los ocupantes de los nidos amenazados de Acanthiza pusilla una oportunidad de escapar.

La investigación que ha conducido a este hallazgo comenzó a raíz de experimentar en carne propia el engaño, durante un estudio sobre la reacción de pájaros ante un búho disecado. El profesor Magrath confiesa que se sintió desconcertado al identificar por sus sonidos a tres especies distintas de ave, pero no ver a individuo alguno de ellas. Acabó dándose cuenta de que el pájaro Acanthiza pusilla estaba imitando a las otras especies. Luego se constató que además estas taimadas aves lo hacen como una treta para engañar con mentiras a sus depredadores.

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El núcleo de la Tierra contiene el 90 por ciento del azufre del mundo

Una nueva investigación indica que el núcleo de la Tierra contiene enormes cantidades de azufre, que representan aproximadamente el 90 por ciento del que existe en todo el planeta.
Es la primera vez que los científicos disponen de pruebas geoquímicas concluyentes sobre el azufre del núcleo terrestre.

Dicho núcleo comienza a unos 2.900 kilómetros bajo nuestros pies, así que es imposible investigarlo directamente. 


Sin embargo, el equipo internacional de Paul Savage, de la Universidad de Durham en el Reino Unido, ha conseguido desarrollar métodos geoquímicos indirectos para indagar en su composición.

Ya se sospechaba, desde hace tiempo, que hay azufre en el núcleo, pero es la primera vez que se obtienen evidencias geoquímicas lo bastante robustas como para apoyar la idea.



Durante mucho tiempo, se ha sabido que el núcleo terrestre es demasiado ligero para estar hecho solo de hierro y níquel, y se había asumido que contenía cantidades significativas de otros elementos más ligeros, como el azufre, el silicio, el oxígeno y el carbono. Sin embargo, debido la profundidad a la que se encuentra el núcleo, esto había sido imposible de confirmar directamente.

Cristales de azufre. (Foto: U.S. Geological Survey)
 Por fortuna (para la ciencia), un suceso cataclísmico en el pasado lejano, cuando la Tierra colisionó con un gran cuerpo de tamaño planetario, que le arrancó la parte que dio origen a nuestra Luna, dejó una huella isotópica, que ha sido utilizada, junto con comparaciones con huellas isotópicas presentes en ciertos meteoritos, para confirmar el contenido del núcleo.

Exastronauta: "Los extraterrestres saben dónde estamos por los cambios que causamos a la Tierra"

El exastronauta de la NASA John Grunsfeld asegura que los extraterrestres pueden detectar a los seres humanos por los cambios que la actividad humana causa en el medio ambiente de la Tierra.
"Ponemos 'firmas atmosféricas' que garantizan que alguien con un gran telescopio de 20 años luz de distancia pueda detectarnos", declaró Grunsfeld en una Conferencia sobre Astrobiología celebrada Chicago. "Si hay vida ahí fuera, vida inteligente, sabrán que estamos aquí", opinó.

El pasado mes de abril científicos de la NASA afirmaron que los primeros descubrimientos de vida extraterrestre se concretarán dentro de una década y que tendremos "pruebas definitivas" dentro de 20 o 30 años. "Sabemos dónde buscar. Sabemos cómo buscar. En la mayoría de casos tenemos la tecnología y estamos en el camino de aplicarla", afirmó la directora científica Ellen Stofan.