Entrada destacada

Evidencias científicas de los universos paralelos

La idea de los universos paralelos fue por mucho tiempo sólo imaginaria, una especie de construcción metafórica alimentada por la fantasía d...

jueves, 15 de junio de 2017

El Sol podría tener un 'gemelo malvado' llamado Némesis

Un estudio nuevo apunta a que nuestra estrella nació junto con un gemelo que orbitaba alrededor del mismo punto.

El Sol podría tener un 'gemelo malvado' llamado Némesis

Los resultados de un reciente estudio realizado por astrofísicos de las universidades de Harvard y Berkeley publicado en el portal especializado arxiv.org sugieren que en el momento de su nacimiento, el Sol podría haber tenido un 'gemelo' llamado Némesis.

Se trata de un fenómeno llamado sistema binario, que es bastante habitual en el universo, cuando dos estrellas cercanas orbitan alrededor de un centro de masa común. En su investigación, los científicos suponen que el nacimiento de la mayoría de las estrellas va acompañado de la creación de un sistema binario, lo que puede significar que nuestro astro rey tuvo un gemelo.
Gemelo 'malvado'

Los investigadores recuperaron la hipótesis de Némesis (bautizado así en honor a la diosa de la venganza), propuesta por el físico R. A. Muller en 1984. Según el científico, Némesis podría haberse convertido en una enana marrón que aún no habría sido descubierta.


Resultado de imagen para El Sol podría tener un 'gemelo malvado' llamado Némesis

Este gemelo del Sol, además, fue denominado como 'malvado' debido a una teoría que sugiere que fue de Némesis desde donde llegó el asteroide que provocó la desaparición de los dinosaurios al impactar en la Tierra.
Sistemas binarios

La investigación llegó a esta conclusión en base a la observación de las estrellas de reciente formación de la constelación de Perseo y a un modelo matemático que solo podía explicar estas observaciones en caso de que todas las estrellas similares a nuestro Sol hubieran nacido con un gemelo.

Tras estudiar diferentes modelos estadísticos, "el único modelo que podía reproducir los datos era uno en el que todas las estrellas se formaron como binarias extensas", señala Steven Stahler, coautor de la investigación.

"Extensa", en esta investigación, hace referencia a una distancia de más de 500 unidades astronómicas (UA) -cada unidad equivale a 150 millones de kilómetros, la distancia media que separa a la Tierra del Sol-. Esto supone una distancia 17 mayor a la existente entre nuestra estrella y Neptuno, el planeta más lejano del Sistema Solar.
¿Ha existido?

Esta puede ser la razón de que Némesis nunca haya sido encontrada. De haber existido, habría escapado hace millones de años de la atracción gravitatoria del Sol y se habría mezclado con otras estrellas existentes en nuestra Vía Láctea.

"Decimos que sí, que probablemente existió una Némesis hace mucho tiempo", comenta Stahler.

Sin embargo, los autores aclaran que los resultados obtenidos durante su estudio deben ser verificados mediante las futuras investigaciones de otras constelaciones.




RT

¿Hallada intacta 'la octava maravilla natural del mundo'?

Un equipo de investigadores ha encontrado pistas sobre la ubicación de las Terrazas Rosas y Blancas del lago Rotomahana (Nueva Zelanda).


Unos investigadores podrían haber deducido dónde se encontraban las Terrazas Rosas y Blancas del lago Rotomahana, 'la octava maravilla natural del mundo', que quedó sepultada tras una erupción del monte Tarawera en 1886, según han publicado en la revista de la Real Sociedad de Nueva Zelanda.

Rex Bunn, una de las personas que ha participado en el proceso, asegura que en el siglo XIX el lugar se convirtió en "la mayor atracción turística" del Imperio británico y todo el hemisferio sur, debido a que recibía visitas de "barcos repletos" de personas procedentes de Europa y América.

Como las autoridades de la época nunca fijaron las coordenadas exactas de su ubicación, para hacerse una idea aproximada estos especialistas examinaron los diarios de Ferdinand von Hochstetter, un geólogo austriacoalemán que describió la zona en 1859.

Bunn y sus colegas estiman que las terrazas se encuentran a una distancia entre 10 y 15 metros de la superficie, bajo capas de barro y cenizas, y aseguran que los propietarios ancestrales de la tierra están "encantados" con el proyecto.

Gracias a los más de 50.000 dólares que han recaudado para desarrollar el trabajo de campo, podrán llevar a cabo un estudio arqueológico que permita encontrar esa "maravilla natural" de "interés público".

RT